Asesinos en Seattle

Gemma Marchena. La Sexta ha empezado la emisión de la serie The Killing, otra serie policiaca más pero ¿igual que las demás? Ni mucho menos. No tiene el glamour ni las últimas tecnologías de CSI y tampoco hay listillos como en El Mentalista. En The Killing no se estudian huesos o restos humanos con frialdad. La serie se sitúa en Seattle, donde siempre llueve, donde sus protagonistas siempre se olvidan del paraguas y van calados hasta los huesos. Esa humedad, esa frialdad, el ambiente gris y triste… Todo lo impregna. No hay lugar para bromas: ha muerto una chica y aquí todos lloran. Incluso la policía que dirige la investigación, la pelirroja Linden, transmite la sensación de tener un perpetuo nudo en el estómago. Lo más terrible, sin duda, es el difícil peregrinar que hacen los padres en los primeros capítulos, desde que la chica desaparece hasta la preparación del entierro. Y mientras, continúa la búsqueda del asesino esquivo con una detective que es mala madre y hace promesas torpes a las víctimas. Olvídense de los capítulos autoconclusivos de Se ha escrito un crimen: aquí las investigaciones son duras y llenas de obstáculos. Lo cierto es que The Killing peca de tramposa en sus constantesa giros de argumento, pero eso no me ha impedido verla de una sentada y quedarme con ganas de más. Desde aquí les digo que la dosis de un capítulo doble a la semana les sabrá a poco.

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Telele

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17

10 2011

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  1. maría telele #
    1

    Yo ya la he visto y, aunque decepciona un poco, es verdad que han logrado captar muy bien el ambiente plomizo de Seattle y, por primera vez, los familiares de la víctima lo pasan fatal, que en otras series les dicen “han violado y degollado a su hija” y se quedan como si les hubieran dicho que va a llover.

  2. Gemma #
    2

    Hola, María.
    Estoy contigo: es muy conmovedora porque por una vez la familia de la víctima está en el foco de la cámara. Es muy amargo ver como eligen el vestido para la chica con el que tienen que enterrarla, el nudo en la garganta está garantizado. Con las otras series, como tú dices, se quedan tan tranquilos. Lloramos un poco, nos toman por sospechosos y poco más. A ver que pasa con la segunda temporada…