Moral rancia

Neus Aguiló. Juan Manuel de Prada, en su programa de Intereconomía Lágrimas en la lluvia, afirmó sentirse muy afortunado porque iba a casarse con María Cárcaba. Un tiempo antes, este escritor de ideología ultraconservadora no dudó en arremeter contra la ley del divorcio por ser la causante de “hogares desbaratados a velocidad exprés, hijos convertidos en carne de psiquiatra o incapacidad para asumir compromisos perdurables”. ¿Pero de dónde sale este hombre? Hasta mi nonagenaria abuela demuestra ideas más avanzadas que él. Los ingenuos que pensábamos que esas casposas ideas estaban ya desterradas nos equivocábamos. Pero, todavía hay más. Cuando De Prada anunció la noticia de su próximo enlace con la mujer de sus sueños, no comentó que ésas serían sus segundas nupcias. ¿Se puede ser más hipócrita? ¿Y más ingenuo? Porque De Prada no contaba con el hacha que iba a clavarle el Gran Wyoming, que, de manera muy acertada, lo acusó de ser “más veleta que Kevin Costner en Bailando con lobos o de «empezar luchando con el séptimo de caballería y terminar siendo el jefe indio». Esperemos que en la próxima ocasión Juan Manuel De Prada se lo piense dos veces antes de dar rancias lecciones de moral.

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Telele

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10 2011

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