Cayetano y su amigo el Follonero

Gemma Marchena. Todavía se está arrepintiendo de haberle concedido la entrevista al Follonero. Cayetano, de profesión hijo de la Duquesa de Alba, cayó en las redes de Jordi Évole, tan simpático él, tan plebeyo que va en camiseta y zapatillas… Tan inofensivo que a Cayetano se le escapó lo que realmente pensaba: que los andaluces son vagos y tienen demasiadas ayudas. Así, generalizando, que es lo fácil y además insultante en una España con más de cinco millones de parados. Ayer mismo se le presentaron 500 jornaleros a pedirle trabajo. Para que no se diga que los andaluces no tienen ganas de trabajar. Cayetano ha tardado demasiados días en matizar sus hirientes declaraciones. Hirientes por falsas y aún más por salir de donde salen: de un cachorro de la nobleza del que no se le conoce más trabajo que montar a caballo. Que lo diga un tipo como él, bregado en romerías y cócteles, insulte a ese ‘pueblo llano’ que ni puede trabajar ni llega a final de mes ni ve el final del túnel… No me extrañaría nada que a las puertas de sus fincas haya quien reclame una Revolución Francesa para España. Que estamos muy sensibles, hombre, y el chanchulleo de Urdangarín tampoco ayuda esa nobleza rancia a hacerse amigos entre la plebe.

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Telele

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12 2011

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