Sin boda a la vista

Javier J. Díaz. ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’ ha vuelto y promete dar guerra. Estaba cantado que Cuatro iba a hacer una segunda edición tras el gran éxito de la primera, que conectó con la audiencia debido a sus capacidades para humillar al ser humano.
El primer programa sirvió para despejar dudas. Como se suponía, siguen los mismos patrones en los casamenteros: un gay (para parecer un programa rompedor), un pijo (esta vez más joven y más endiosado) y varios chonis (eso que no falte, que es la salsa de la televisión). Entre las madres, más de lo mismo: celosas, pijas y amas de casa tradicionales enamoradas de sus ‘niños’. La única sorpresa inicial, que ya se sabía, la inclusión de una madre con dos hijos gemelos, a cual más diferente (y previsible).
Me pregunto si el programa será capaz de mantener el interés de la audiencia por sí solo gracias al morbo de las eliminaciones o necesitará nuevas implementaciones, como el juego entre los hermanos gemelos y sus pretendientes. QQCCMH necesitará algo más que siglas y redes sociales para cerrar su primera boda, cosa que todavía no ha sucedido.

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09 2012

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  1. manumenorca #
    1

    … Qué asco de tópicos. Publicitando sacramentos desde siempre. No hay serie que termine con una boda, y ahora directamente realitys. Que ahora la gente no nos casamos, nos arrejuntamos, mal que les pese a los de la caja tonta.