Oído, ‘Chicote’

Nacho Jiménez. Si existe una profesión dura y exigente como la que más, ésa es la de chef de cocina. Lo sé de buena tinta, algunos me entenderán… Para ser un buen chef y contar con una cocina ejemplar y deliciosa se necesitan, básicamente, dos ingredientes:buena materia prima y una ‘pizquita’ de amor, dos cosas de las que, precisamente, carecen los restaurantes protagonistas del nuevo y exitoso reality de La Sexta, Pesadilla en la cocina, que presenta el carismático e implacable Alberto Chicote. La dinámica del espacio es sencilla:un restaurante en apuros y desastroso necesita la ayuda de Chicote –genial con su vestimenta basada en estampados ‘chillones’–. El programa cumple sobradamente con su misión: entretener y, ante todo, no aburrir en ningún momento. Quizás su ritmo es demasiado acelerado y, en ocasiones, parece que algo falla en el clímax –el conflicto se resuelve de manera casi desapercibida para el espectador–. Si bien algunos personajes que protagonizan los casos resultan, a veces, demasiado forzados y casi actuados, Pesadilla en la cocina engancha y, sobre todo, encandila a los ‘estómagos’ más exigentes.

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Telele

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28

11 2012

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  1. Warp #
    1

    Chicote es mi héroe. Cuando comenta los platos que le ponen me veo a mi mismo pasando exactamente esas situaciones absurdas, como la carne nadando en el agua de la ensalada… En el último episodio simplemente no podía creer lo que veía, la cocina más sucia del mundo, repleta de ingredientes podridos, secos o momificados. No me extraña que vomitase. Acababa de meterse en la boca cosas salidas de ese pozo negro de inmundicia: ni las alcantarillas están tan asquerosas. ¡Bastante se controló! Luego ha salido publicado que el “restaurante” cerró. No lo siento en absoluto, era el fin necesario para ese antro. Me pregunto cuántas veces habré comido en establecimientos con cocinas parecidas…