Los ojos del asesino

Gemma Marchena. El juzgado es un circo. No es ninguna novedad así que no debería extrañarnos el seguimiento exhaustivo del juicio contra José Bretón. Tiene todos los ingredientes para convertirse en un telefilm casposo de esos que emiten los sábados por la tarde, siempre “basado en hechos reales”. Me extraña que aún no estén escribiendo el guión. La madre desolada que reconoce que es víctima de malostratos, los niños dulces y sonrientes que han desaparecido misteriosamente, ese padre despiadado y machista que promete venganza, la familia de él que guarda silencio… Pero si hay una protagonista en este juicio es la mirada de Bretón, que taladra al que se sienta a su lado para testificar contra él. Que incluso asusta a la directora de la guardería de sus hijos. Y las televisiones saben de estos detalles y se ceban. Las cámaras no pierden de vista al acusado y sobre todo a sus ojos, que no pestañean, que se fijan en todos aquellos que intentan hundir su coartada de buen padre. Ana Rosa y Susana Griso se sirven de su gesto hierático para demostrar que Bretón ni siente ni padre, así que ya se le puede considerar culpable. Luego está esa abuela desolada, que recordaba como se despidió por última vez de sus niños. La primera vez que se visiona, el testimonio sobrecoge. A la décima vez, asquea. Porque ese recreo en el dolor es la peor de las pornografías. Sólo deseo que termine cuanto antes ese juicio y por lo menos nos sigan atormentando con Blesa, el paro y la corrupción. A eso ya termina una por acostumbrarse.

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

29

06 2013

La publicación de comentarios está cerrada.