Vampiros modernos

Nacho Jiménez. Sin perseguir la grandiosidad que ansían y buscan los creadores de True Blood, una gran serie sobre las ideas y vueltas de unos vampiros ‘modernos’ y otros seres fantásticos, por así llamarlos, en The Vampire Diaries (Crónicas Vampíricas) las cosas son muy diferentes. Es como si los protagonistas de Sensación de vivir fuesen chupasangres ‘fashion’, pero con algo más, no se dejen engañar. La serie, la producción de mayor éxito del canal estadounidense The CW (que incomprensiblemente sigue sin echar el cierre, dadas sus malísimas audiencias), se sale en su cuarta temporada, de la que adelantaré pocos detalles porque no me gustan los spoilers. Elena, su actriz principal, ahora también es vampiro y su elección amorosa entre los hermanos Salvatore, Damon y Stefan, está a flor de piel, más que nunca, en lo que viene a ser el triángulo amoroso más peligroso de la historia de la televisión. Lo siento por Brenda, Dylan y Kelly. Lo más llamativo de Crónicas vampíricas es su capacidad para sorprender y, sobre todo, sus giros argumentales y finales de temporada, que te dejan con bastante sed ‘de sangre’. No lo duden. Muerdan.

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

10

07 2013

La publicación de comentarios está cerrada.