Telerrealidad

Neus Aguiló. Hermano mayor ha estrenado hace unas semanas su sexta temporada. El protagonista de la última entrega fue un tal Kevin. Traumatizado por su padrastro (un carcamal huraño y agrio) y consentido por su madre (víctima de su marido y de su hijo), Kevin soñaba con ser diseñador de moda aunque sin dar un palo al agua. Pero llegó Pedro García Aguado para hacerle ver que su mundo de fantasías era sólo eso: una fantasía. Es más de lo mismo y el guion se repite siempre: un adolescente que rebosa odio hacia todo y todos. Llega el coach para poner orden, hace ver al protagonista que está equivocado y tiene lugar la reconciliación familiar. García Aguado ha asegurado que todo es real y que las situaciones no están preparadas, aunque cuesta creerlo. Si bien es cierto que se trata de casos reales, es ingenuo pensar que no hay teatro. ¿O es que acaso no se provocan situaciones para que los chicos se enfurezcan cuando el coach los despierta tras una noche de fiesta? ¿Y cuando se hace que los padres chinchen a los hijos en un momento de tensión para que reaccionen rompiendo puertas o cristales? Puede que ‘Hermano mayor’ ayude a los chicos pero también busca espectáculo. Bienvenidos a la telerrealidad.

Etiquetas: ,

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

05

11 2013

1 Agregá los tuyos ↓

El comentario superior es el más reciente

  1. miseria moral #
    1

    En cualquier país normal del mundo, si un juez ve eso, al día siguiente manda a la policía y detiene a ése chaval y lo engrilleta durante varios años. Pero vivimos en el paraíso de la miseria moral.