Peppa Pig

Neus Aguiló. Las fiestas navideñas suelen traer excesos de comida o bebida. Pero en mi caso, este año el atracón no ha sido de mazapanes y turrones sino de programación televisiva para los más pequeños. Si ustedes han tenido en casa presencia de espectadores infantiles -como ha sido mi caso- entenderán de lo que les estoy hablando. «Dora la exploradora» o «Doraemon», por citar algunos ejemplos, se me han colado hasta en la sopa. Pero, sin duda, el «empacho» mayor no me lo ha provocado el gato cósmico azul sino Peppa Pig y su familia: esos cerditos de cuerpos redondos y patas y brazos diminutos saltando en charcos de barro, corriendo por las praderas y subiendo y bajando colinas de pronunciadas pendientes han puesto a prueba mi paciencia. Los personajes se me han aparecido en sueños: Peppa, papá y mamá Pig, George, Chloe, Susy, Rebecca Rabbit, Pedro Pony o Madame Gazelle han protagonizado algunas de mis pesadillas navideñas. A pesar de todo, es justo reconocer que los dibujos de «Peppa Pig» están bien hechos, son educativos y enseñan valores como la importancia de la seguridad vial, la igualdad de géneros, el compañerismo, el respeto ala naturaleza y la diversidad. Aunque, por supuesto, no hace falta verlos todos los días.

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

07

01 2014

La publicación de comentarios está cerrada.