La mañana perfecta

Jennifer Munar. Hace unos días, un amigo me dijo que se estaba planteando no ir a clase porque se había quedado atrapado en un capítulo bastante bueno de Las chicas Gilmore. Le entendí perfectamente, porque pocas cosas habrá más interesantes que escuchar una de las veloces conversaciones entre Lorelai y Rory Gilmore. Si junto a ellas se encuentran el resto de curiosos habitantes del pequeño pueblo de Stars Hollow, es prácticamente imposible apagar la televisión.
Sin embargo, hay algo que no entiendo: ¿En qué clase de mundo vivimos cuando una serie tan brillante como Las chicas Gilmore es relegada a las ocho de la mañana? Y la cosa no acaba ahí, hora y media antes, a eso de las seis y media de la mañana, se emite Veronica Mars. La misma Veronica Mars que está triunfando en los cines de EEUU con la película que sus fans financiaron el pasado verano. Otra gran serie perdida en un horario imposible.
Madrugadores, fiesteros que lleguen a casa con ganas de ver la tele, sonámbulos y demás gentes despiertas a las seis y media de la mañana: pongan Divinity. Yo lo haría.

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

20

03 2014

La publicación de comentarios está cerrada.