Aguirre en rojo

07

04 2014

Emili Gené. A Esperanza se le pegó algo del título de condesa de Bornos y grande de España, pero poco del parentesco con Jaime Gil de Biedma, su primo: no hay poesía sino desafío en cada una de las anécdotas que la han hecho famosa. Superwoman. Y como todos los líderes que necesitan serlo, ha tenido su coro de fans, los mismos que un día celebraron el grito de guerra de Aznar: «¿Quién es la DGT para decirme cuánto puedo beber?». Los sigue teniendo a pesar de su fuga a ninguna parte. Neoliberales para los que España se desintegra por culpa de Zapatero y el nacionalismo sin que Rajoy mueva un dedo. Alfonso Rojo (director de ‘Periodista Digital’ y tertuliano de teles varias) se merendó a Ada Colau tildándola de gorda porque esta se había atrevido a criticar la conducta antisistema de la condesa. La política reducida a reality: insulta, que algo queda. La estética siempre ha sido un argumento de la derecha: «Las chicas de 18 años aún no huelen a ácido úrico» (Salvador Sostres en Telemadrid). Las condesas no huelen, se perfuman los calcetines blancos.

Etiquetas: ,

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

La publicación de comentarios está cerrada.