Esferificando fritangas

Gemma Marchena. El tema de los cocineros mediáticos y con estrella se nos está yendo de las manos. Esa omnipresencia en televisiones y saraos culinarios hacen que se ponga en duda la verdadera profesión del chef, la de cocinar, al fin y al cabo. Tal vez es que estemos acostumbrados al cocinero anónimo, al que se esconde tras la marmita, y ahora choca verlos poner caritas ante la cámara para filosofar sobre el yantar. Telecinco ha cogido el testigo y ha decidido hacer una serie, El chiringuito de Pepe, donde Santi Millán es un chef con catorce estrellas Michelín (nada más), es portada de Rolling Stone, es motero, modelo, metrosexual, irreverente y encima guapo. El nombre del protagonista lo dice todo: Sergi Roca, conjugando al controvertido Sergi Arola y al premiadísimo Jordi Roca. Todo va bien hasta que, como explica el propio Millán, le toca ‘hacer un chicote’, es decir, recatar un chiringuito. El mismo que da nombre a la serie. Un lugar donde la fritura de productos congelados es la máxima, que celebra bautizos, bodas y comuniones, la sangría es de tetrabrick y la paella, de origen dudoso. Pero eso sí, como dice orgulloso su propietario, «también acogemos excursiones del Imserso». Que quieren que les diga, aún no se ha estrenado y ya se me ha hecho la boca agua…

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

31

05 2014

La publicación de comentarios está cerrada.