Querida señora Doubtfire

Nacho Jiménez. No destacó especialmente en la pequeña pantalla, pero sí se inició en la interpretación en la tele. Ayer se despedía uno de los actores más queridos de Hollywood, Robin Williams. Recuerdo aquellas tardes en mi infancia y adolescencia, viendo una y otra vez peliculones como Jumanji, Señora Doubftire –igual de tierna que inolvidable–, Hook, el capitán Garfio, Flubber, Jack… la lista es interminable. Pero si hay una de ellas que destaca sobre el resto, que además reponen cada año religiosamente en la TV, es El club de los poetas muertos. Quien no se quedase tocado por este filme es que, directamente, no tiene corazón. Creo que es la película que más me ha hecho llorar y que no comprendí hasta que ya tuve unos añitos. Robin Williams es el padre ideal, el colega perfecto y la persona en la que siempre puedes confiar, eso seguro. Dicen que es el payaso triste de Hollywood, el antihéroe enganchado a la cocaína durante muchos años. Qué más da. El legado cinematográfico que ha dejado en nuestras retinas y recuerdos; esa voz, esa mirada, ese entusiasmo y el poder de sacar una sonrisa aun en los momentos más difícíles hacen de este actor toda una leyenda, una inspiración. Adiós, mi ‘querida’ señora Doubtfire. DEP.

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

13

08 2014

La publicación de comentarios está cerrada.