Archivo de Mayo, 2015

El enésimo gatillazo

Urko Urbieta. Anclados, la nueva comedia de Telecinco, es un gatillazo en toda regla; un barco que hace aguas desde el minuto 1, y que no debería tardar en hundirse, aunque en su estrenó, el pasado lunes, logró un 21.7 % de share y 4 millones de espectadores. El deplorable resultado es una mezcla entre cutrerío en el apartado técnico –la fotografía, la realización plana y torpe y los decorados de cartón-piedra–, unido al humor de brocha gorda, cuando no insultante (los chascarrillos a costa de la comunidad gitana son denunciables) y a los personajes ridículos, planos y miserables, con los que es imposible congeniar, y que no puede salvar ningún actor: la andaluza salerosa y simple, la pija borde, el tonto hijo de papá, el facha sin cerebro, la mala con parche, el putero… la lista sigue y es igual de espantosa. Incluso Rossy de Palma, como Palmira, la chacha con mala baba, está horrible. Quiero suponer que la mallorquina aceptó el papel por el cheque. Otro motivo es impensable. Lo peor de todo es que Telecinco la ha vendido como la serie de los creadores de Aida y 7 vidas, cuando la mayor parte de los responsables –y algunos actores– se lanzaron al agua después del primer piloto que se grabó, y la cadena descartó, ante el naufragio que se avecinaba.
Anclados hace magistral a La que se avecina, notable a Chiringuito de Pepe y premiable a la ‘desaparecida’ Aquí paz y después gloria. No les digo más.

31

05 2015

Esperanza, esa musa

Gemma Marchena. En los últimos siete días se han vivido momentos históricos pero también histéricos. El vuelco de las urnas está más que analizado y desde esta tribuna catódica no les voy a contar nada nuevo. Pero ha surgido una estrella que no tiene nada de nuevo pero que tiene el brillo de la derrota. Esperanza Aguirre, esa mujer que siempre daba titulares desde el poder, cargada de ironía, con una fina soberbia que le daba el saberse poderosa. Pero he aquí que las urnas la han dejado fuera de la alcaldía de Madrid y ha surgido un personaje desesperado e histriónico. El momento álgido, después de pedir pactos a diestro y siniestro, surgió cuando El Intermedio pidió la opinión de un psicoanalista. Porque si hay algún vencedor de este combate es, además de Podemos, el programa de El Gran Wyoming, y la presidenta del PP de Madrid se esfuerza en darle argumentos. La visita de Cristina Cifuentes al plató de El Intermedio el pasado martes demostró su deportividad y que, después de todo, todavía queda algo de cordura y sentido del humor en el Partido Popular después de semejante ‘colleja’ electoral.

30

05 2015

Yo no me bajo en la próxima

Urko Urbieta. De Rusia a Pekín en su primera ruta; de la misma capital china a Bombay en su segunda edición; el recorrido entre Hanoi y Bali, la tercera temporada del formato; y la ruta entre el valle del Rift (Kenia) y Sudáfrica en su cuarta y hasta ahora última temporada en Cuatro. Los amantes del mejor formato de supervivencia de la televisión estamos de enhorabuena porque Pekín Express ha vuelto tras varios años en barbecho. Su nuevo hogar es Antena 3, la cadena con menos suerte del mundo con los realitys. Por eso, ha mantenido sus principales atractivos: una ruta muy apetecible, entre Birmania, Malasia y Singapur. Y, además, para no cansar, como pasó con la eterna Aventura en África, la carrera se estructura en ocho etapas, divididas en tres tramos. De los concursantes, pieza clave del formato, destacan los gemelos de Badajoz, tan insoportables como divertidos; las voluptuosas amigas canarias; la pareja de ‘malos’ oficial, formada por Lorea, hija de Jose Mari Bakero, y su amigo Ángel; y, por supuesto, el dúo de desconocidos, un vasco y una gaditana, que ya me ha ganado del todo. En el lado negativo, el principio, demasiado precipitado, sin presentación alguna de los competidores, me dejó descolocado. Y Cristina Pedroche como presentadora: demasiado seria y sin conexión con los concursantes. Eso sí, el formato me tiene enganchado, por lo que no me bajo en la próxima parada. ¿Y ustedes?

29

05 2015

Un juego de mujeres

Jennifer Munar. Seamos francos: hace ya tiempo que los hombres de Juego de Tronos han perdido todo su interés. Jaime es un aburrimiento desde que se volvió tierno como un osito de peluche, el novio de Khaleesi es poco más que una alegría para los ojos y Jon Snow es el personaje masculino más tedioso de la televisión. Solo las tramas de Tyrion tienen cierto atractivo. Esto se debe a que, episodio tras episodio, se confirma lo siguiente: la de Juego de Tronos es una partida liderada por mujeres.
No tengo ni la menor idea de quién acabará por dominar el trono de hierro (ni quiero planteármelo, la verdad, vaya dolor de cabeza), pero lo más lógico sería que terminara en manos de una mujer, ya que la mayor parte del peso dramático de la serie recae en sus personajes femeninos: Sansa es la que ha vuelto a su hogar dispuesta a recuperarlo, Khaleesi está en posesión de tres esbeltos dragones y un puñado de guerreros (¿alguien más se pregunta por qué narices no invade Desembarco del Rey de una vez?) y el pobre rey actual, el dulce e ingenuo Tommen, está manipulado hasta la médula por dos mujeres: su esposa y su madre. Ya lo dice Beyoncé: ¿Quién domina el mundo? Pues nosotras.

28

05 2015

No hay 24-M en Telecinco

Nacho Jiménez. Todo el país en vilo el pasado domingo con motivo de las elecciones del 24-M, y en Telecinco a lo suyo, como si nada ocurriese. Todas las cadenas generalistas, sin excepción, se volcaron con la jornada electoral desde primerísima hora de la tarde, era un día que se esperaba con entusiasmo, ilusión y con ganas de un cambio (que por el bien de todos, parece ser que llegó, por fin). Pero en Telecinco continuaron su programación de siempre y, mientras en LaSexta conectaban con la genuina jueza Carmena, en la cadena de Fuencarral conectaban con Honduras, país que aloja la nueva edición de Supervivientes. No es culpa de los responsables del reality-show de aventuras que presenta Jorge Javier Vázquez, sino de la cadena, un despropósito que sin duda causó indignación y carcajadas a partes iguales, sobre todo en las redes sociales. Eso sí, en un acto de decencia, por decirlo de alguna manera, varias veces conectaron con los servicios de Informativos Telecinco para dar la última hora del 24-M, es decir, cuatro minutillos de nada, lo justo… Mientras, en plató, nadie hacia alusión a nada de nada de lo que ocurría en la calle. Un gesto bochornoso de Vasile.

27

05 2015

La ciudad vikinga

Neus Aguiló. El sábado por la mañana estaba haciendo zapping pero decidí que no quería ver por enésima vez realities de encantadores de perros. Me detuve en Energy, que en esos momentos estaba emitiendo ‘Ciudades bajo tierra’, un programa de documentales del que un compañero de trabajo me había hablado hace tiempo. Como bien indica su nombre, el espacio se adentra en lugares subterráneos que en algún momento han sido determinantes para el desarrollo de la historia. En la reposición emitida el sábado el reportero se encontraba en Dublín para enseñar la brutalidad con la que los vikingos arrasaban las tierras que invadían hace más de mil años y como los lugareños se defendían de sus invasores construyendo escondites bajo tierra tratando de poner así sus vidas a salvo. El intrépido reportero también descendió a los tenebrosos subsuelos de un edificio del centro de Dublín para mostrarnos una especie de albergue subterráneo donde, hace trescientos años, los británicos escondían a cientos de niños huérfanos y moribundos para que no molestaran en la superficie, hecho que sentó las bases para la futura rebelión irlandesa. Aunque es cierto que se trata de reemisiones de programas antiguos, vale la pena dedicarles un poco de tiempo.

26

05 2015

Espías

Emili Gené Vila. Londres, capital mundial de la inseguridad: en 2009 ya contaba con más de medio millón de cámaras de videovigilancia. Un modelo al que tienden la mayoría de ciudades por aquello del terrorismo y la delincuencia, un negocio en explosión: se calcula que en unos años la industria de vigilancia masiva generará más de 40.000 millones de euros. El capitalismo triunfa donde fracasó el comunismo: la mitad de la población de la antigua Alemania oriental eran informantes o chivatos, una contribución que no evitó el hundimiento del llamado socialismo real. (In)seguridad neurótica actual más revisión de la todavía cercana guerra fría: de ahí surge el atractivo de ‘The Americans’, una serie que acaba de cerrar su tercera temporada en FOX. Contraespionaje, crisis de conciencia, superhéroes, ‘thriller’, KGB vs FBI, disfraces. Pero también exploración de la fragilidad del matrimonio y reivindicación de la familia, un tema recurrente en las series actuales, de ‘Breaking Bad’ a ‘Mad men’ o ‘The good wife’. Orwell se equivocó, la hipervigilancia no nos ha llegado desde el Este soviético sino desde el Oeste neoliberal. Vean ‘Person of interest’ (’Los vigilantes’), que recién acaba su cuarta temporada en Calle 13.

25

05 2015

El perfecto colofón final

Urko Urbieta. La familia Alcántara despidió el jueves su 16ª temporada con una media del 16,1 % de cuota de pantalla y algo más de tres millones de espectadores, lo que la convierte en la temporada menos vista en la historia de Cuéntame. ¿Por qué? Desde luego el desmedido éxito de GH VIP3 y Supervivientes no le ha ayudado, al igual que adelantar su horario a las 22 horas. Pero una clave importante del bajón pasa por la irregular temporada que se ha marcado la serie, como ya les comenté hace unas semanas. Eso sí, un dato positivo, el capítulo final remontó el vuelo en audiencia, con un 18 % de share. Muy merecido porque es el mejor episodio de esta temporada y, en mi opinión, uno de los mejores de toda la serie.  La noche no es para mí nos traslada hasta el 17 de diciembre de 1983 con la recreación del trágico incendio de la discoteca Alcalá 20 de Madrid, donde fallecieron 82 personas; un suceso que no conocía –tenía tres años en ese época–. Una hora y 20 minutos de episodio que me dejaron con los pelos de punta, los nervios a flor de piel y unas cuantas lágrimas en los ojos viendo a Carlitos, Josete y Karina atrapados como ratas en ese infierno. Un capítulo perfecto en cuanto a guión, dirección, documentación y trabajo de los actores, porque Ricardo Gómez cada vez es mejor intérprete. Cuando una serie logra emocionarte como lo hizo conmigo, es cuando entiendes por qué vale tanto.

24

05 2015

Unas elecciones eurovisivas

Gemma Marchena. Tengo el corazón partido este fin de semana: soy forofa de Eurovisión y fan de las noches electorales ante la televisión con un puñado de palomitas para disfrutar de ‘La Fiesta de la Democracia’. Por cierto, les invito a que beban un chupito cada vez que escuchen esta expresión, les aseguro que la noche será muy divertida. Estoy a favor de que podamos elegir a nuestros dirigentes después de una gala en la que hayan representado su programa político ante un escenario, con aspirantes a concejales y consejeros como coristas de alcaldes y presidentes autonómicos. Una especie de Club de la Comedia eurovisivo, en la que los españoles tendremos después cinco minutos para votar a través de SMS o llamadas a teléfonos de pago. Y después, el voto de la crítica, con desconexiones a cada una de las unidades territoriales de TVE en las diferentes comunidades repartiendo twelve points a los partidos favoritos. ¿No le daría emoción? ¿No sería una auténtica fiesta de la democracia? Rajoy emocionado junto a sus nuevos presidentes autonómicos saludando bajo una lluvia de confeti, los del PSOE sacudiendo sus banderas, los de Podemos amenazando con subirse al escenario por aclamación popular… Ahora habrá que decidir si será Chikilicuatre o la transexual Conchita Wurst quien nos gobierne la próxima legislatura.

23

05 2015

Sin Euphoria

Javier J. Díaz. El principio de siglo XXI le sentó muy bien a Eurovisión. Tras una década de los noventa complicada, con una pérdida de audiencias generalizada, el Festival había perdido su influencia y ya no levantaba tanta expectación como antes.
Sin embargo, tras el nuevo siglo, todo cambio. Primero Dana Internacional y luego un ejército de freaks lo pusieron de nuevo en el centro de todas las miradas. No por su música, como antaño, cuando Abba o Julio Iglesias recalaban en Eurovisión, sino por el espectáculo en sí. Personas de todos los colores y formas, con músicas de todas las estridencias. Esos primeros ‘brillantes’ años de los 2000 se cerraron con la victoria de la sueca Loreen en 2012 y su tema Euphoria. Precisamente esa euforia les ha llevado a morir de éxito. Desde entonces, eso sí, la audiencia les sigue acompañando. Lo único que le salva de la quema, porque audiencia es dinero. Aunque el año pasado, el fenómeno gay-Conchita lo revivió, este 2015, las baladas aburridas y las canciones de gasolinera-chichinabo han vuelto a apoderarse del certamen. Necesitamos, o buena música o algo diferente. De momento, muy poco de ambos. Solo audiencia.
Mañana, entre Suecia, Italia, Rusia y Estonia se juega la victoria. Ninguna de esas canciones, voces ni puestas en escena marcarán nuestras vidas. Y la de España, menos. Solo un atisbo de Bélgica y Austria, que pasarán desapercibidas.

22

05 2015