Bajo la superficie

16

08 2015

Telecinco ha estrenado esta semana otra serie de segunda para ‘amenizar’ las noches de verano. De verdad, quiero escribir una crítica positiva, pero las cadenas se empeñan en que no lo haga. Secretos y mentiras sigue a Ben Crawford (Ryan Phillippe), que pasa de ser considerado un honesto padre de familia a sospechoso de asesinato después de que descubra el cuerpo de su pequeño vecino, Tom Murphy, en el bosque. Para demostrar su inocencia pondrá patas arriba su vecindario, descubriendo muchos secretos y mentiras escondidos bajo esa capa idílica de vecindad. El primer problema de la serie es que su guión sigue paso por paso las reglas del juego en este tipo de historias, sin una pizca de innovación: familia que se desintegra, policía antipática y un entorno donde todo el mundo es sospechoso o tiene algo que esconder. Además, los personajes son planos y la dirección deja tanto que desear, que parece un telefilme barato. Si esto no fuera suficiente, la elección del casting principal es un error de peso: nadie puede creerse a Ryan Philippe, que solo hizo carrera en cine mientras enseñaba el culo (Sé lo que hicisteis el último verano, Studio 54, Crueles intenciones…), como padre de una adolescente de 17 años que se gana la vida como pintor de brocha gorda. Eso sí, necesito que me cuenten cómo puede vivir en semejante casoplón con ese sueldo. Eso sí que es sospechoso.

 

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

La publicación de comentarios está cerrada.