Adrenalina

09

11 2015

Emili Gené Vila. Cada programa busca o crea sus seguidores y viceversa. Aunque muchos espectadores se conforman con el ‘zapping’, otros nos quedamos en determinados canales o programas por pura empatía. Que después se transforma en inercia y hasta vicio, pero este es otro tema. Antonio Ferreras se caracteriza por darle un ritmo frenético a su discurso informativo. Como si estuviese conectado a varias exclusivas simultáneas, alterna entrevistas, comentarios, debate o primicias con una agilidad inusual, solo comparable a la que exhiben Ana Pastor los domingos o Iñaki los sábados por la noche también en La Sexta. Estos programas juegan al parlamento mediático: a un lado del presentador los tertulianos de derecha, al otro los de izquierda. Comentaristas fijos (algunos discontinuos) de la cadena, que poco tienen que ver con los que desfilan en TVE, excesivamente protocolarios y hasta casposos. Cuestión de velocidad, de reflejos, de estilo. También de diversidad. Antonio Ferreras se bate con la misma naturalidad con Marhuenda o Llamazares. Eso sí, unanimidad en el tema catalán, ¿tan difícil resulta encontrar opinadores españoles que no sean catastrofistas y sepan discurrir sin escandalizarse?

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

La publicación de comentarios está cerrada.