El milagro de conciliar

Neus Aguiló. A los que vimos Salvados se nos quedó cara de tontos. Jordi Évole se fue a Suecia (no podía ser otro país) para mostrar cómo se concilia la vida familiar y la laboral. ¿Se imaginan que las guarderías fueran públicas y que costaran unos cien euros? ¿Se imaginan que el Estado diera 140 euros mensuales por cada niño hasta los ocho años? ¿Concebirían que tanto la madre como el padre pudieran disfrutar de un permiso remunerado de nueve meses para cuidar de sus hijos? ¿Y que pudieran faltar al trabajo hasta cuatro meses al año para estar con los niños si se ponen enfermos? Ante esta última pregunta algunos pensarán lo fácil que sería poner la excusa de que el niño está malo con tal de no ir a trabajar. Pues se equivocan: los suecos viven el trabajo como su forma de realizarse, por eso no existe la picaresca, tampoco existe la mentalidad de no pagar impuestos. En España trabajamos trescientas horas más al año pero estamos a la cola de los países más productivos. En Suecia, en cambio, se presta más atención a si los objetivos laborales están cumplidos y no se detienen en contar el número de horas de permanencia en el puesto de trabajo. Un sueño.

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03 2016

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  1. Juan Ramón #
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    La sociedad sueca es, desde hace muchísimo tiempo, más progresista con un gobierno conservador que la española con uno socialista. La cultura social es cosa de los pueblos y ellos son los que nutren a los gobiernos. Hace poco vi por TV un programa alemán en que en el ministerio de sanidad (Madrid), el primer funcionario, aún teniendo horario oficial de 8 a 3,entraba a las 8,30. Como se dijo en el programa de Evole, en Suecia, donde los televisores pagan impuestos, la gente va y los declara…en fin, el Norte y el Sur.