La serie que amará Mariló

Urko Urbieta. Pulsaciones tiene un problema de raíz, ya que exige un importante acto de fe por parte del espectador que debe aceptar la conocida teoría de la ‘memoria del corazón’ (esa de la que hablaba Mariló Montero en su programa) sin dejar escapar la risa tonta cuando al protagonista le sobrevienen los flashes de su donante. La serie sigue a un neurocirujano recién trasplantado de corazón (Pablo Derqui) que empieza a tener sueños y recuerdos que guardan relación con su donante (Juan Diego Botto), lo que le llevará a interesarse por su misteriosa muerte, colaborando con una periodista (Meritxell Calvo), acercándose demasiado a la esposa del fallecido (Ingrid Rubio) y poniendo en peligro la relación con su mujer (una excelente Leonor Watling). El primer episodio de Pulsaciones destaca por su potente inicio, el esforzado trabajo del reparto y por las ganas de ofrecer algo diferente. Si uno entra en el juego, el resultado final, aunque con agujeros –¿si el cuerpo del vagabundo llevaba horas en el río porque muestran a su gato vivito y coleando?– y topicazos a costa del trabajo periodístico –me encantaría conocer a un periodista que pueda estar un año sin publicar una sola palabra de su investigación–, es suficientemente bueno para querer seguir viendo más. Veremos cómo se desarrolla.

Acerca del autor

Telele

Otras entradas por

Sitio web del autorhttp://ultimahora.es

15

01 2017

La publicación de comentarios está cerrada.