Archivos en ‘Gemma Marchena’.

Dos décadas enciclopédicas

Gemma Marchena. En estos tiempos en los que la televisión casi siempre es motivo de crítica, es una buena noticia que Saber y ganar cumpla veinte años. El decano de los concursos se ha convertido en una presencia entrañable después de comer. Pueden pasar meses sin visitarlo, que siempre permanece igual, con sus preguntas de cultura general, ese Jordi Hurtado que sí que envejece pero se mantiene estupendo, y ese amor por el conocimiento, que se agradece como la aparición de un ave rara.
Uno de los veteranos, de esos que sobrevivieron a 200 programas, afirmaba estos días que participar en Saber y ganar no da dinero «pero sí prestigio». Y es verdad verdadera. Todo aquel que ha pasado por su plató para batirse en duelo con sus compañeros, el cansancio y los nervios, sale con el orgullo de ser uno más de la tribu de este concurso. Incluso debería ponerse en el currículum. ¿Es igual con los que pasaron por Gran Hermano o Mujeres, hombres y viceversa? Cuentan los que han pasado por el programa de Jordi Hurtado, que son más de 2.000, que hay cierto cariño entre los que los reconocen por la calle. Pelean como jabatos por cada euro, pero se les reconoce el mérito intelectual en el supermercado.

18

02 2017

La cacería

Gemma Marchena. Alerta nacional: Ana Obregón está libre y busca novio. O lo que surja. La bióloga y actriz y presentadora y madre coraje se ha sumado a la llamada ‘La Primera Semana del Amor’, donde Mediaset sacará la artillería pesada. Todo sea por arrejuntar y promover los rituales de apareamiento en vivo y en directo. El caso es que Ana Obregón ha reservado mesa en el restaurante de First Dates para la próxima semana. Ojo al bendito que llegue al plató y se encuentre con la moza. Más vale que tengan a mano un cardiólogo para aplicarle un triple bypass. Obregón será la estrella de Noche de ValenVIP, donde Carlos Sobera y sus camareros del amor fomentarán los emparejamientos. Aquellos que hayan hecho el casting de First Dates recientemente deberían saber que habrá más invitados estrella que podrían caer en su mesa. En busca de pareja también estarán Malena Gracia, Karina, Víctor Sandoval y Charo Reina. Y lo bonito que tiene que ser encontrarte con un famoso en tu cita a ciegas, que después de todo ellos también tienen su corazoncito. Me pregunto si los famosos también tienen cuenta  Tinder o tienen que buscarse sitios más discretos como First Dates para enamorarse. Si no les funciona, igual podrían al tardeo de Santa Catalina, que dicen que es infalible.

11

02 2017

Libros con Z

Gemma Marchena. A priori, que se estrene un programa en España que hable de libros no sólo es una buena noticia, sino un maravilloso milagro. En La 2, como no podía ser de otra manera, lleva años sobreviviendo Página 2, que, en estos tiempos de recursos escamoteados a los profesionales se toma muy en serio la labor de hablar de las últimas novedades literarias, con reportajes y entrevistas a los autores.
En la otra orilla aparece Convénzeme, con errata incluida. Se trata del refugio de Mercedes Milá, adonde ha ido a parar después de dejar la granja humana de Gran Hermano. Cambiar mastuerzos recauchutados por libros no es una transición fácil. Mercedes Milá invita a lectores a que hagan su propia crítica. Hace unos días, un editor de un libro denostado por uno de los críticos de Milá mostraba su alegría por la Z roja que le habían calcado. El crítico improvisado argumentó que el libro «está bien pero pasan muchas cosas. No está mal, es sólo que… para mí ha sido complicado». En la España de los tuits a 140 caracteres, igual es una proeza leer un libro de 200 páginas. Otra lectora echó para atrás El perfume, de Patrick Suskind, por la descripción de un sitio demasiado desagradable. Y El Quijote suspendió porque «no pude acabarlo». Igual este tipo de programas de televisión son más una losa que un favor a la cultura.

21

01 2017

La mejor mentira colectiva

Gemma Marchena. Ahora mismo, mientras lee esta columna, debe de estar rodeado de papel de regalo tirado por el suelo. Si tiene niños, es posible que le estén martirizando con el ruidito de algún juguete. O llorará por las esquinas por esa utilísima batidora que le ha tocado en suerte (así aprenderá a portarse mejor este año). Pero ya hay que ponerse a pensar en 2018 y esta columna va directa para los informativos. Por favor, si queremos mantener la mentira colectiva de que los Reyes Magos existen, no se pueden colar en un informativo noticias del tipo: «Los padres apuran hasta el último minuto para comprar los regalos de los Reyes». Es como si te vas a la taquilla a comprar la entrada de El Sexto Sentido y cuando te cobran, de paso te desvelan el final. Para darle más realismo, igual podrían desde IB3 grabar a pajes que pasean por Sant Miquel haciendo las compras. Lo de meter un camello igual se nos va de presupuesto, pero no creo yo que sea tan difícil coger una carretilla y hacer un poco de teatro por Palma. Mientras tanto, haremos malabarismos para que no me desvelen el final de la película. No sé si es responsable o no, pero he descubierto que la amenaza de mandar una carta pidiendo carbón acelera mucho el proceso de vestirse por las mañanas. Gracias.

06

01 2017

Feliz 2017

Gemma Marchena. Si esta noche me quedo en casa (y hay un 50 por ciento de probabilidades que así sea), por fin tengo claro que voy a poner en televisión. Cachitos de Hierro y Cromo ya no es ni siquiera programa revelación, que por algo lleva más de dos años en antena, y va camino de convertirse en un clásico. Hay algo placentero en contemplar programas musicales de décadas pasadas. Oh, Rockopop. ¡Qué tiempos los de Plàstic! ¿Qué habrá sido de los concursantes de Gente Joven? De ahí salieron Mecano y María del Monte, por cierto. El caso es que Cachitos no sólo recuerda la música de antes, sino que pone de manifiesto la necesidad de programas musicales durante todo el año. Cada entrega semanal es un hit en las redes sociales. Nunca con tan poco dinero se hizo tanto: sólo hace falta buscar en el vasto archivo de TVE y un buen guión (ah, sí, los guionistas: esos olvidados señores con ingenio que saben hilar frases con sentido). ¿Cuándo acabarán esos programas donde adolescentes con breves vestidos y mozos de brazos hipertrofiados seguirán apareándose ante las cámaras? ¿Hasta cuándo seguirán encerrados la docena de mastuerzos anodinos en la casa de Gran Hermano? Desde aquí reivindico música de la buena y videoclips para bailar en el salón. ¡Que este 2017 nos dé motivos de sobra para agitar las caderas al ritmo de New Kids on The Block, Vanilla Ice o lo que sea que se lleve ahora.

02

01 2017

No lean este libro

Gemma Marchena. El acabose. El otro día dedicaron un programa completo de televisión a un libro. En serio. No era la tele Finlandia ni la de Alemania. Era un canal español. A mí aquello me pareció una señal de que el Apocalípsis es inminente, pero ya me enganché. Jordi Évole dedicó su programa del pasado domingo al músico británico James Rhodes, que ha publicado en Blackie Books su libro de memorias ‘Instrumental’. Y la editorial es de esas pequeñas e insensatas independientes que abrieron en plena crisis, que no cuentan con grandes grupos mediáticos detrás y, además, no tiene fichados a escritores hiperventas como Ruiz Zafón. Siempre han tenido buen olfato pero con las brutales memorias de Rhodes están vendiendo barbaridades. Y una recomendación: no lo lean. No lean ese libro si quieren un sueño plácido y tranquilo. Leer a Rhodes por la noche en la cama supone desasosiego garantizado. El abuso sexual infantil impregna la vida del músico y el libro de una baba verde, pestilente, terrible. Y sin embargo, es un libro necesario. Évole, después de meterse con el omnipotente Mercadona, se atrevió con un libro. Este domingo entrevistará a Cebrián. España necesita más insensatos como Blackie Books y Jordi Évole.

10

12 2016

En defensa de ‘Top Chef’

Gemma Marchena. Esta semana se han conocido los galardonados con la estrella Michelín (¡felicidades a Quetglas y Argos! ¡enhorabuena a los que seguís ahí!). Entre los nuevos ‘estrellados’ está un participante de Top Chef: Miguel Cobo, que se lleva el primer macarón para Burgos. Cobo participó en la primera edición del concurso culinario destinado a cocineros profesionales. Ojo, aquí no hay aficionados ni chefs de dudosa profesionalidad: son escogidos entre los mejores por su pericia en los fogones.
El concepto de talent show se ha ido degradando con los años, con esa legión de actores, cantantes o bailarines que una vez se colaron en un concurso y poco más se supo de ellos. Aquí, la gastronomía es una industria pujante, una pena que no pueda decirse lo mismo de la cultura. Mientras la crisis azotaba, los cocineros han mantenido las riendas de su gremio, respetando la tradición e invirtiendo en I+D+i como no se ha hecho en ningún otro sector. Esta columna es una defensa a ultranza de la comida más humilde, pero también de la alta cocina, del que está al frente de un dignísimo chiringuito al que, como Cobo, consigue una estrella Michelín.

26

11 2016

OT daña la salud

Gemma Marchena. La Organización Mundial de la Salud debería plantearse lanzar una alerta mundial: Operación Triunfo es malo para la salud. Sobre todo la mental. Así se desprende de este viaje nostálgico en el que nos ha embarcado TVE, repasando lo que han sido los últimos quince años de los concursantes que estrenaron el formato. Y todos reconocen que necesitaron un psicólogo después de aquello choque tras su paso por la Academia a la realidad. Algunos triunfaron, los más se quedaron atrás, convertidos en meras comparsas. Todos reconocen que les ha cambiado la vida, claro está. Y ojo que estamos hablando de un programa que por lo menos escogía al personal según el talento. Habría que ver como es el análisis psicológico de personajes de Gran Hermano o Gandía Shore, cuyos talentos me son ignotos. Las discográficas se cebaron con nuestros cantantes preferidos, ignoraron desde el principio a aquellos que no destacaban y Chenoa se enamoraba y sufría en la puerta de su casa, en chandal, como todas aquellas que hemos llorado alguna vez por desamor. Hace quince años soñábamos con prometedoras carreras musicales, con empleos estables, con una merecida pensión, con pisos nuevos a pagar en cómodos plazos… Como triste paralelismo, el disfraz de Espinete (historia de esta España nuestra), se pudre en los sótanos de TVE. ¿Pasará lo mismo con los protagonistas de Operación Triunfo?

29

10 2016

Músculos contra palabras

Gemma Marchena. Fue un momento de zapping, lo juro, pero me quedé extasiada ante semejante desfile cárnico. Empezaba Mujeres, Hombres y Viceversa y con música de discoteca de polígono, iban desfilando las ‘pretendientas’. Vestidos con rajas imposibles, minifaldas exiguas, tacones capaces de destrozar tobillos y melenas al viento, todas veinteañeras que bajan al ruedo para pelearse por un tronista a una hora en la que deberían estar en el instituto o trabajando o ayudando en casa, qué sé yo. Un tipo que sentado en su silla, contempla complacido la bronca entre féminas que con un poco de suerte, serán portada de ‘Interviu’ o, con mucha suerte, participantes de Gran Hermano VIP.  Uno de los tronistas la lió esta semana: Suso quedó con una de las chicas y después de varios ronroneos al oído, la susodicha al final se echó para atrás. «Si tú me das a entender una cosa, pues yo me acelero y ya no razono», dijo Suso. Porque para qué vamos a tener en cuenta la opinión de ella. ¿Reflejo de la juventud actual? (y esto ha quedado muy de señora mayor escandalizada). Quiero pensar que no. Esta misma semana David Leo ha ganado el bote de Pasapalabra: 1,8 millones de euros, a los que habrá que descontar impuestos. Es poeta y dice que quiere dedicarse a escribir. Está claro quien gana en esta lucha de músculos contra palabras.

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17

10 2016

Mamá, quiero ser artista

Gemma Marchena. Las cifras salieron esta semana y daban ganas de llorar. La mitad de los actores españoles que tenía un empleo ganaba menos de 3.000 euros al año. Sólo el ocho por ciento de los que pertenecen a este gremio vive de lo suyo. Todavía están recientes en la memoria las declaraciones emocionadas de Candela Peña cuando recogía el Goya a Mejor Actriz Secundaria y aprovechaba para pedir trabajo tras tres años en dique seco. Tres años en los que, mientras tanto, nació su hijo y murió su padre. Las cosas no han mejorado desde entonces, han pasado tres años y las estadísticas siguen dando bofetadas. Actores y actrices malviven con otros empleos, confiando en que se disipe esta crisis que también le está dando bien a periodistas, arquitectos, diseñadores de moda o fisioterapeutas. Da lo mismo: todos comparten el sueño bobo de vivir de lo suyo. Al mismo tiempo, la enorme Paquita Salas (esa serie donde la protagonista es representante de actores) grita al teléfono a una actriz: «¿Quieres un Puente Viejo?». O un Águila Roja, o un Acacias 38 o la inmensa Crematorio, lo mismo es. Todas estas producciones propias dejan un reguero de empleo tanto para los intérpretes como para los que están tras las cámaras. ¿Acaso no queremos bajar el paro sea como sea? Menos IVA y más ayudas no estarían nada mal.

01

10 2016