Archivos en ‘Margalida Ramis’.

Galerías de antaño, historias de hoy

19

08 2017

Margalida Ramis. El hastío de la parrilla veraniega me ha llevado a revisar la oferta de Neftlix, plataforma que, a pesar de tener contratada, apenas he mirado en los últimos dos meses. El verano me ha mantenido demasiado ocupada. Pero volviendo al tema, revisando su oferta, empecé a mirar Galerías Paradise, una serie sobre unas galerías de moda cuyo argumento es muy similar al de Velvet. Las similitudes son varias y, aunque todavía no he pasado de los primeros capítulos, intuyo una historia de amor similar a la que encarnan en Velvet los actores Miguel Ángel Silvestre y Paula Echevarría. Una historia que podría repetirse en una serie ambientada en unas galerías de moda o cualquier equivalente actual. Y es que el amor guía el mundo, como dicen muchos, a pesar de que ahora está de moda esto de «yo no quiero nada serio». Un tópico muy extendido entre los que no creen en el amor o lo temen y entre los que no me incluyo, aunque sigo cumpliendo años comprometida solo conmigo mismo. Habría que empezar a perder un poco el miedo y no confundir términos, que amor no es sinónimo de control ni nada por el estilo.

Hay vida más allá de la tele

05

08 2017

Margalida Ramis. Hace semanas que no consigo mirar nada en la televisión, pese a tenerla encendida algún rato. Me duermo en caso de empezar a seguir alguna película y no he sido capaz de engancharme a ninguna serie. ¿Será por el calor? No lo sé, quizás sea porque en verano hay planes alternativos mucho más apetecibles que quedarse sentado delante del televisor. La programación actual tampoco ayuda mucho a una tarde/noche de relax frente a la pequeña pantalla. Programas enlatados, series repetidas y películas nada interesantes. Espero que el panorama cambie a partir de septiembre, que seguro que lo hará como cada año. De hecho, algunos canales ya anuncian las novedades de la programación otoñal, con bastante buena pinta. Hasta entonces, continuaré con mi retiro de la ficción televisiva y seguiré viendo solo los informativos por imperativo laboral. Y es que, de vez en cuando, una desconexión de la pequeña pantalla no viene nada mal. Y más aún cuando te das cuenta de las cosas que puedes hacer. El verano da para mucho y hay que intentar aprovechar esos dos meses para hacer algo diferente, que sienta muy bien.

¡Qué bonito es el amor!

19

06 2017

Maregalida Ramis. La ficción está empeñada en que nos enamoremos. Nova emite cada miércoles por la noche una película de esta temática englobada en el serial Enamórate con Nova en la que abundan los tópicos y finales felices. No se trata de grandes producciones ni de lejos, pero sirven para pasar el rato, o al menos a mí, aunque entiendo que son aborrecibles para muchos telespectadores. El guión cambia poco y, en ocasiones, llegan a empachar de tan dulces que son. ¿Por qué tienen que pintar siempre de la misma manera un sentimiento tan dispar como es el amor? No todo el mundo lo vive de la misma manera ni todas las personas le dan la misma importancia. Sin embargo, este tipo de telefilms lo idealizan hasta tal punto que incluso en ocasiones es casi imposible que se convierta en realidad. Pero, ¡Qué mas da! Lo importante es que cada cual lo viva a su manera y, sobretodo, que lo disfrute, sin preocupación alguna, sin sufrimiento. Puede sonar a utópico e incluso inalcanzable, pero créanme, es mucho más real de lo que imaginamos. Solo un requisito imprescindible: quererse mucho a uno mismo.

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La publicidad del verano, intacta

10

06 2017

Margalida Ramis. Aunque el verano aún no ha llegado en el calendario, sí que ya se ha instalado en la pequeña pantalla desde hace algunas semanas. El sol, la playa, la piscina, los refrescos, las vacaciones, las cremas solares y demás elementos veraniegos protagonizan gran parte de los anuncios que se emiten en esta época del año. Debo reconocer que me ponen de buen humor. El verano es mi estación favorita y podría llegar para no marcharse. Sin embargo, no todo lo que veo en la televisión me provoca una sonrisa. Soy muy consciente de que en la sociedad de consumo que vivimos cualquier marca y/o empresa busca vender, pero no soporto la imagen de mujer ‘perfecta’ que año tras año nos intentan inculcar. Me refiero a los numerosos anuncios de cremas anticelulíticas y similares. No me opongo a la comercialización de estos productos ni a su uso, pero no me gusta nada el mensaje de fondo que se esconde -o no- tras ellos. Se supone que somos una sociedad moderna, igualitaria, que lucha por los derechos de la mujer y bla, bla, bla… Pero no somos capaces de superar algunas ideas propias del patriarcado que impera.

Otra de guapos y narcos

05

06 2017

Margalida Ramis. Es inevitable comparar la nueva serie que acaba de estrenar Telecinco, Perdóname, Señor, con El Príncipe. Escenarios casi iguales, el narcotráfico como trama y protagonistas guapos. Solo he visto el primer capítulo de la serie protagonizada por Paz Vega y no me disgustó. Creo que los protagonistas dan la talla, los personajes están bien escogidos y la historia de la serie está pensada para no decepcionar al tipo de público a quien está dirigida. Y es que una historia de amor casi imposible nunca falla. Y esto es lo que nos ofrece la nueva ficción de Telecinco. Todo muy parecido a El Príncipe, que consiguió convertirse en líder de audiencia. No es de extrañar, pues, que las cadenas apuesten por lo que funciona. Y no sabría explicar por qué, pero las historias de amor -y más si los protagonistas son atractivos- consiguen disparar las audiencias. Eso sí, no pueden ser tramas llanas sino que cuanto más complicadas sean, más gustan al telespectador. Quizás porque sabe que no es la propia y que, previsiblemente, acabará bien. En cambio, cuando se trata de la vida de uno y no de la ficción, no es tan divertido estar inmerso en una montaña rusa emocional.

Las compañeras de piso

22

05 2017

Margalida Ramis. Los Ángeles. Cuatro treintañeros comparten piso. Es el argumento de la serie New girl, que puede verse en Netflix. No se trata ni de la mejor ni de la peor serie que he visto, pero es entretenida y me permite desconectar, objetivo con el que suelo sentarme delante de la televisión por las noches. Y, salvando las distancias, no puedo dejar de acordarme de cuando yo también compartía piso. Era en mi época de estudiante y la ciudad era Barcelona. Entonces era veinteañera, al igual que mis compañeras de piso. Y no es de extrañar que recuerde aquella época porque es una de las mejores de mi vida y que recuerdo con gran cariño. Las peripecias y vivencias de aquellos años son difíciles de olvidar. Pero lo más importante es la amistad que surgió dentro de las paredes del Principal primera del número 180 de la calle Casanova. No hubo historia de amor, como en New girl, una de las historias con más gancho de la serie, pero es preferible así. Si ya es difícil convivir en pareja cuando se alcanza la edad adulta, imagínense a los 20 y pocos años, cuando los estudios, los exámenes, los amigos y la fiesta, son las prioridades de uno. Además, la amistad que nació entonces es para siempre, el amor, seguramente no lo hubiera sido.

Evolución a ritmo desigual

08

05 2017

Margalida Ramis. Marga tiene miedo a enamorarse porque no quiere sufrir; Carlota debe enfrentarse a diario con su padre para poder llevar la vida que ha decidido; Ángeles sufre maltrato por parte de su marido; y Lidia lucha a diario para sobrevivir y evitar pagar por delitos que no ha cometido. Son las protagonistas de Las chicas del cable, la primera serie de producción española de Netflix, ambientada en la España de 1928. Pero estas historias podrían ser las de cualquier mujer del siglo XXI. Lo único que las diferencia es su puesto de trabajo: son telefonistas, un empleo que a día de hoy ya no existe debido al avance de las nuevas tecnologías. Esta serie me ha llevado a reflexionar sobre la desigual evolución del hombre, entendido como especie. Mientras que ha sido muy hábil para progresar en todo lo relacionado con las comodidades de su vida diaria; aún no ha sabido combatir la estructura patriarcal que sigue imperando en la sociedad actual. Se trata de algo muy arraigado que ni siquiera las nuevas generaciones son capaces de superar, y todo ello bajo el pensamiento aún demasiado extenso de que se trata de algo ‘natural’, cuando no es más que una construcción social.

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Reconciliarse con el pasado

24

04 2017

Margalida Ramis. Hay historias del pasado que a veces no dejan prosperar y que pesan más de lo que uno cree. Huir sirve de poco, por eso, en ocasiones, aunque sea difícil, lo más valiente es retomar estas historias para reconciliarse con el pasado y vivir en paz con uno mismo. Este breve resumen sirve para explicar la historia de Chesapeake Shores, la adaptación a la pequeña pantalla de la obra de la escritora norteamericana Sherryl Woods, que se centra en el momento en que Abby vuelve a casa para ayudar a mantener a flote el hotel Maryland, propiedad de su familia. Madre divorciada con dos hijas, es la mayor de cinco hermanos, marcados por la separación de sus padres. Se criaron junto a su abuela, que aún ejerce de anfitriona debido a las ausencias paternas por motivos laborales. Tras años separados, se reencuentran de nuevo en el pueblo natal, donde tendrán que resolver algunos fantasmas del pasado y encaminar de nuevo el presente. Bien ambientada y entretenida, esta serie me ha demostrado que huir sirve de poco, si bien también ha reafirmado mi convicción que de poco sirve dedicar tiempo a personas que poco aportan a nuestras vidas.

Escribe tu propio guión

25

03 2017

Margalida Ramis. La semana pasada vi por fin los nuevos capítulos de Las Chicas Gilmore, que ha emitido Neftlix. Se trata de cuatro episodios que dan continuidad al final de la serie y cada uno lleva por nombre una estación del año, de ahí que la serie se titule Las cuatro estaciones de las chicas Gilmore. Me han enganchado del mismo modo que en su día me enganchó la serie.  A pesar del paso de los años, no ha perdido su esencia, que combina tan bien fantasía y realidad. Stars Hollow, pueblecito donde está ambientada la serie, está lleno de magia, aunque esto no lo aleja del mundo real. Sus habitantes y, a la vez, protagonistas de la ficción, ríen, lloran, sufren, disfrutan… viven, como cualquiera de nosotros. Es verdad que en la televisión siempre predomina la nota de ficción, pero también es cierto que tiene mucho de realidad. Nuestro guión no está escrito, como sí lo está el de los habitantes de Stars Hollow, pero tenemos la suerte de poder redactarlo día a día. No hace falta llenar páginas con nuestro porvenir, basta con decidir qué queremos y llevarlo a la práctica. Y, al igual que estos personajes, vamos a reír, llorar, sufrir… Pero lo más importante es que llevemos el timón de nuestra vida.

El no-amor no es un fracaso

27

02 2017

Margalida Ramis. Este mes de febrero muchas cadenas han emitido películas románticas con motivo de San Valentín. Es el caso de Nova, que ha proyectado varios romances bajo el logo de Enamórate en Nova. El argumento es el mismo en todos los casos y no hace falta haber estudiado en Harvard para intuir el final de la película. Son el tipo de romances que tanto se han cuestionado en las últimas semanas, en un alegato en contra del amor romántico. Pues bien, yo no estoy en contra de este amor ni creo que propicie la violencia de género. Otra cosa es que me guste o no celebrar San Valentín. En cualquier caso, lo que no me gusta es vivir en una sociedad empeñada en aparejarnos. Yo creo en el amor, entendido como la unión entre dos personas que eligen libremente estar juntas para compartir su vida, en ningún caso para depender el uno del otro. Pero no creo en el estigma social que casi te obliga a tener pareja para sentirte realizado. Es difícil romper con esta premisa en una sociedad aún tan patriarcal como la nuestra, pero atacar al amor romántico no creo que sea la solución. Que el amor sea romántico, pero que el no-amor deje de tacharse de fracaso. Quizá así dejemos de lamentar muchas situaciones no deseadas.