Archivos en ‘Margalida Ramis’.

Las compañeras de piso

Margalida Ramis. Los Ángeles. Cuatro treintañeros comparten piso. Es el argumento de la serie New girl, que puede verse en Netflix. No se trata ni de la mejor ni de la peor serie que he visto, pero es entretenida y me permite desconectar, objetivo con el que suelo sentarme delante de la televisión por las noches. Y, salvando las distancias, no puedo dejar de acordarme de cuando yo también compartía piso. Era en mi época de estudiante y la ciudad era Barcelona. Entonces era veinteañera, al igual que mis compañeras de piso. Y no es de extrañar que recuerde aquella época porque es una de las mejores de mi vida y que recuerdo con gran cariño. Las peripecias y vivencias de aquellos años son difíciles de olvidar. Pero lo más importante es la amistad que surgió dentro de las paredes del Principal primera del número 180 de la calle Casanova. No hubo historia de amor, como en New girl, una de las historias con más gancho de la serie, pero es preferible así. Si ya es difícil convivir en pareja cuando se alcanza la edad adulta, imagínense a los 20 y pocos años, cuando los estudios, los exámenes, los amigos y la fiesta, son las prioridades de uno. Además, la amistad que nació entonces es para siempre, el amor, seguramente no lo hubiera sido.

22

05 2017

Evolución a ritmo desigual

Margalida Ramis. Marga tiene miedo a enamorarse porque no quiere sufrir; Carlota debe enfrentarse a diario con su padre para poder llevar la vida que ha decidido; Ángeles sufre maltrato por parte de su marido; y Lidia lucha a diario para sobrevivir y evitar pagar por delitos que no ha cometido. Son las protagonistas de Las chicas del cable, la primera serie de producción española de Netflix, ambientada en la España de 1928. Pero estas historias podrían ser las de cualquier mujer del siglo XXI. Lo único que las diferencia es su puesto de trabajo: son telefonistas, un empleo que a día de hoy ya no existe debido al avance de las nuevas tecnologías. Esta serie me ha llevado a reflexionar sobre la desigual evolución del hombre, entendido como especie. Mientras que ha sido muy hábil para progresar en todo lo relacionado con las comodidades de su vida diaria; aún no ha sabido combatir la estructura patriarcal que sigue imperando en la sociedad actual. Se trata de algo muy arraigado que ni siquiera las nuevas generaciones son capaces de superar, y todo ello bajo el pensamiento aún demasiado extenso de que se trata de algo ‘natural’, cuando no es más que una construcción social.

Etiquetas: , ,

08

05 2017

Reconciliarse con el pasado

Margalida Ramis. Hay historias del pasado que a veces no dejan prosperar y que pesan más de lo que uno cree. Huir sirve de poco, por eso, en ocasiones, aunque sea difícil, lo más valiente es retomar estas historias para reconciliarse con el pasado y vivir en paz con uno mismo. Este breve resumen sirve para explicar la historia de Chesapeake Shores, la adaptación a la pequeña pantalla de la obra de la escritora norteamericana Sherryl Woods, que se centra en el momento en que Abby vuelve a casa para ayudar a mantener a flote el hotel Maryland, propiedad de su familia. Madre divorciada con dos hijas, es la mayor de cinco hermanos, marcados por la separación de sus padres. Se criaron junto a su abuela, que aún ejerce de anfitriona debido a las ausencias paternas por motivos laborales. Tras años separados, se reencuentran de nuevo en el pueblo natal, donde tendrán que resolver algunos fantasmas del pasado y encaminar de nuevo el presente. Bien ambientada y entretenida, esta serie me ha demostrado que huir sirve de poco, si bien también ha reafirmado mi convicción que de poco sirve dedicar tiempo a personas que poco aportan a nuestras vidas.

24

04 2017

Escribe tu propio guión

Margalida Ramis. La semana pasada vi por fin los nuevos capítulos de Las Chicas Gilmore, que ha emitido Neftlix. Se trata de cuatro episodios que dan continuidad al final de la serie y cada uno lleva por nombre una estación del año, de ahí que la serie se titule Las cuatro estaciones de las chicas Gilmore. Me han enganchado del mismo modo que en su día me enganchó la serie.  A pesar del paso de los años, no ha perdido su esencia, que combina tan bien fantasía y realidad. Stars Hollow, pueblecito donde está ambientada la serie, está lleno de magia, aunque esto no lo aleja del mundo real. Sus habitantes y, a la vez, protagonistas de la ficción, ríen, lloran, sufren, disfrutan… viven, como cualquiera de nosotros. Es verdad que en la televisión siempre predomina la nota de ficción, pero también es cierto que tiene mucho de realidad. Nuestro guión no está escrito, como sí lo está el de los habitantes de Stars Hollow, pero tenemos la suerte de poder redactarlo día a día. No hace falta llenar páginas con nuestro porvenir, basta con decidir qué queremos y llevarlo a la práctica. Y, al igual que estos personajes, vamos a reír, llorar, sufrir… Pero lo más importante es que llevemos el timón de nuestra vida.

25

03 2017

El no-amor no es un fracaso

Margalida Ramis. Este mes de febrero muchas cadenas han emitido películas románticas con motivo de San Valentín. Es el caso de Nova, que ha proyectado varios romances bajo el logo de Enamórate en Nova. El argumento es el mismo en todos los casos y no hace falta haber estudiado en Harvard para intuir el final de la película. Son el tipo de romances que tanto se han cuestionado en las últimas semanas, en un alegato en contra del amor romántico. Pues bien, yo no estoy en contra de este amor ni creo que propicie la violencia de género. Otra cosa es que me guste o no celebrar San Valentín. En cualquier caso, lo que no me gusta es vivir en una sociedad empeñada en aparejarnos. Yo creo en el amor, entendido como la unión entre dos personas que eligen libremente estar juntas para compartir su vida, en ningún caso para depender el uno del otro. Pero no creo en el estigma social que casi te obliga a tener pareja para sentirte realizado. Es difícil romper con esta premisa en una sociedad aún tan patriarcal como la nuestra, pero atacar al amor romántico no creo que sea la solución. Que el amor sea romántico, pero que el no-amor deje de tacharse de fracaso. Quizá así dejemos de lamentar muchas situaciones no deseadas.

27

02 2017

Amor líquido en esencia

Margalida Ramis. Cuántas ganas de casarse que hay en esta sociedad! Y lo que más me sorprende: ¡a cualquier precio! Quiero pensar que los concursantes de Casados a primera vista son actores, porque en caso de que no lo sean, me parece muy triste el extremo al que hemos llegado. Los protagonistas del reality acuden al programa en busca de cónyuge, al que no conocen hasta que no llegan al altar. Tras darse el ‘sí, quiero’, entonces empiezan a conocer a su pareja, de la que pueden enamorarse, o no. ¿Qué queda del amor romántico? Es un ejemplo del ‘amor líquido’ en su más pura esencia, término que acuñó el recientemente fallecido sociólogo polaco Zygmunt Bauman. Asegura que «en una cultura de consumo como la nuestra, partidaria de los productos listos para uso inmediato, las soluciones rápidas, la satisfacción instantánea, los resultados que no requieran esfuerzos prolongados, las recetas infalibles, los seguros contra todo riesgo y las garantías de devolución del dinero (…) Seduce y atrae porque supone deseo sin espera, esfuerzo sin sudor y resultados sin esfuerzo (…) La conveniencia es lo único que cuenta (…) Son relaciones de bolsillo».

06

02 2017

Tu avatar se olvida del ‘feeling’

Margalida Ramis. La presentadora Luján Argüelles se convertirá en el Cupido más famoso, y también más divertido, de la historia reciente de la televisión. Es la encargada de conducir el programa Tú, yo y mi avatar que el lunes pasado se estrenó en Cuatro. Similar a los realities que ha presentado en ocasiones anteriores, la búsqueda de la pareja perfecta centra la esencia del programa. Sin embargo, en esta ocasión, los aspirantes a encontrar el amor de su vida no se conocen personalmente sino que lo hacen a través de un avatar. Es decir, una tercera persona actúa de intermediaría, de modo que el físico sirve de poco a la hora de lanzarse a la conquista. ¿Debe funcionar? Pues habrá que preguntarlo a los propios concursantes. En el primer programa se dieron una oportunidad una vez que se vieron las caras, pero ya se sabe que el mundo televisivo no es un reflejo de la realidad. Es cierto que muchas personas que apuestan por las redes sociales para conocer a su media naranja no siempre usan una foto real, pero la magia virtual puede desaparecer enseguida en el primer encuentro. Es más, esta magia puede esfumarse de igual manera pese a haber visto la foto verdadera. Y es que el ‘feeling’ no puede dejarse de lado.

14

01 2017

¡Qué todo se haga realidad!

Margalida Ramis. Cuántas noches habías soñado con un final feliz? Yo, todas. Al igual que Ana Rivera (Paula Echevarría) en Velvet. Antena 3 emitió el miércoles el final de su exitosa serie con el desenlace más esperado: la boda entre Alberto Márquez (Miguel Ángel Silvestre) y Ana. El cuento de hadas de los protagonistas se hizo realidad y, tras pasar por el altar, se refugiaron en la azotea de las galerías Velvet, principal escenario de su historia de amor. Fue entonces cuando Ana confesó a su ya marido que todas las noches, incluso cuando parecía imposible, había soñado con un final feliz. Ana no es la única. Más allá de la pequeña pantalla somos muchas las que también soñamos con ese cuento de hadas y no renunciamos tan fácilmente a nuestros sueños. La ficción es, a veces, engañosa para los que vivimos en el mundo real. Nuestro destino no depende de los guionistas y hay demasiados actores en juego. Pero no todo son desventajas. No estar a merced de lo que escriban terceras personas nos permite ser los dueños de nuestro destino y elegir cómo perseguir nuestros sueños. Y cómo dijo Alberto a Ana: ¡Hagamos que todo se haga realidad!

Etiquetas: , ,

27

12 2016

Por arte de magia

Margalida Ramis. Ya hace semanas que todas las cadenas han empezado a emitir los tradicionales telefilms navideños. Y debo confesar que me enganchan, aunque estas fiestas no sean mis preferidas. Sé cómo acaban y muchos de ellos ya los he visto en más de una ocasión, pero no me puedo resistir a mirarlos. Todos siguen el mismo patrón y venden al telespectador la magia –inexistente, a mi modo de ver– de que en Navidad todo es posible. Y cuando digo todo me refiero a encontrar el trabajo de nuestros sueños, reconciliaciones familiares y la aparición de la media naranja. Y eso ocurre, sí, pero no necesariamente en esta época del año. Y aún siendo consciente de todo esto, me quedo embobada delante de la televisión cuando emiten una de estas películas. Y es que, a veces, me gusta dejar a un lado mi ‘yo’ más racional y dejarme llevar por las emociones. Soñar no es tan malo y es mucho más fácil a través de la pequeña pantalla. Durante un rato, me teletransporto a una remota localidad norteamericana o al corazón de Manhattan –escenario de estos telefilms– para participar, a mí manera, en una historia donde todo es color de rosa y las cosas suceden por arte de magia.

03

12 2016

No me ha tocado la fibra

Margalida Ramis. El motivo, bien realizado, novedoso, imaginativo…. Me estoy refiriendo al anuncio de la Lotería de Navidad de este año. Y sí, lo calificaría con todas estas palabras, pero yo no he llorado al verlo ni me ha conmovido lo más mínimo. Me parece bonito, no lo voy a negar, pero no me ha tocado la fibra, aunque sí que me gustaría que me tocara un pellizco del premio que anuncia. No achaco a los creadores de uno de los spots publicitarios más esperados del año que no me haya provocado el sentimiento deseado. Ellos han hecho su trabajo. Lo que pasa es que, a veces, las circunstancias personales nos conducen a un estado de escepticismo total. Y así es como estoy yo en estos momentos. Pocas cosas o acciones consiguen conmoverme a la primera; dudo de casi todo. A veces, incluso, parece que el recién elegido presidente norteamericano ya ha construido su famoso muro a mi alrededor. Sin embargo, no concibo este estado como pesimista y hay algunas excepciones que quienes me conocen saben a lo que me refiero. Hay alguien que sí ha conseguido cruzar este muro sin problemas y su llegada a mi vida ha sido la más emotiva en años. Él sí que me ha tocado la fibra.

19

11 2016