Archivos en ‘Urko Urbieta’.

En ocasiones veo famosos

Urko Urbieta. Soy el único que cree que hay una psicosis famosil verdaderamente preocupante en la pequeña pantalla? ¿No es el momento de decir ‘¡basta!’ a la sarta de programas con gente famosa que pretenden vendernos lo majos y campechanos que son? Parece recochineo, pero mi sensación es que nos están diciendo: «Mira cuánto dinero poseo, qué guapo soy y qué tipo tengo… ¿Eh?, pero soy un tipo/a entrañable y majete».  Primero tuvimos famosetes pasándolas canutas en islas perdidas –por cierto, la nueva edición de Supervivientes VIP está a la vuelta de la esquina–, así como encerrados en la casa de GH, granjas y demás cocinas ‘del infierno’. Después intentaron demostrar que puedan cocinar como el mismísimo Arzak, bailar mejor que Fred Astaire y Ginger Rogers, e incluso saltar de trampolines como un olímpico más.
Ahora, es el turno de conocerlos ‘en profundidad’. Los lunes, en El gran reto musical, se lo pasan pipa demostrando su nulo oído musical; los sábados es el turno de que sus hijos los descubran al gran público en Jugando con las estrellas; y los domingos, en La 2, toca que un rostro conocido le muestre a otro los secretos del running, en Nacidos para correr. Señores lectores, es el momento de acudir al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. ¿Quién me secunda?

20

03 2017

Ladrones de guante blanco

Urko Urbieta. El estreno de la segunda temporada de The Catch –el viernes en Movistar + – dejó claro que la última serie con el sello de la productora Shonda Rhimes (Scandal, Anatomía de Grey, Cómo defender a un asesino) sigue las pautas de la primera tanda de episodios: robos de alto nivel, gente guapa y forrada, modelazos, cliffhangers de manual al final de casi cada capítulo y la consabida tensión sexual no resuelta entre sus protagonistas para animar el cotarro. Si uno acepta el juego propuesto, está ante una serie muy disfrutable. La segunda temporada transcurre un año después del final de la primera. Benjamin (Peter Krause) cumple condena en prisión, tras asumir todos los cargos contra Alice (Mireille Enos). Pero el FBI entra en escena para ofrecerle su libertad, a cambio de que trabaje para ellos como infiltrado entre criminales con su perfil. Nada nuevo bajo el sol. Los guionistas podrían haberse inventando una trama menos manida que esta. Aseguran sus creadores que esta nueva tanda de episodios apostará en firme por la relación amorosa de los protagonistas. Veremos qué tal. La serie no es ninguna maravilla, pero se deja ver. Y eso es mucho decir últimamente.

13

03 2017

‘iFamily’ huele a naftalina

Urko Urbieta. Un empresario corrupto en coma simulado, un hermano golfo, cuatro hijos de diferentes edades, un abogado sin escrúpulos, una chica para todo que trabaja en casa, una asistenta social de armas tomar y un amigo de dudosa moralidad que interpreta Antonio Resines haciendo lo que sabe hacer… de Antonio Resines. Estos son los protagonistas de iFamily, la nueva ‘comedia familiar’ de La 1, que pinchó el martes en su estreno con menos de dos dígitos y, de paso, quedó sentenciada en redes sociales. La historia sigue a Luis (Antonio Garrido), que se inventa un coma para no cumplir 12 años de prisión, y al bala perdida de su hermano, Kike (Raúl Fernández), que se tendrá que encargar a la fuerza de sus cuatro sobrinos para huir de unos rusos a los que debe dinero. Semejante ‘prodigio’ de idea corre a cargo de Juan Alexander, uno de los responsables de Ana y los 7. Sobran las palabras. Si suman el ‘maldito’ espíritu de Los Serrano, Ana y los 7, Truhanes y Aquí paz y después gloria da como resultado iFamily. Esta ficción no solo es mala, sino que huele a naftalina y está dirigida, escrita e interpretada con una desgana vergonzosa. ¿Les digo algo peor? Llega a hacer aceptable Reinas, ese engendro histórico perpetrado por José Luis Moreno. Huyan. El que avisa no es traidor.

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09

03 2017

Naftalina, música y furor

Urko Urbieta. Recuerdan Furor, aquel famoso concurso musical que presentaba Alonso Caparrós en Antena 3 a finales de los 90? Ahora quiten aquellos ‘minipuntos’, el famoso ‘popurrí, popurrí’ y pongan al frente del espacio a una Eva González empeñada en demostrar que es muy simpática y cercana y ya tienen los ingredientes de El gran reto musical. No voy a decir que el programa es malo. Si es que no lo es. Es tan blanco y tan pasado de moda que me hace hasta gracia que las ’mentes preclaras’ de la Pública hayan dado el visto bueno a semejante espacio en los tiempos que corren. Cada imagen que he visto desprende un olor a naftalina que tira para atrás. Y solo demuestra una cosa: que TVE está muy perdida y no sabe qué hacer para atraer a nuevos espectadores. Aviso para navegantes: con programas así la audiencia seguirá huyendo en masa, salvo los fieles de siempre. Y a esos, y es ley de vida, les quedan dos telediarios. Ahora solo queda esperar que los nuevos programas ‘de entretenimiento’ de la cadena no sean igual que el que hoy nos ocupa. Pero podría ser peor, podrían pedirle a José Luis Moreno otro Noche de fiesta…

06

03 2017

Las cosas del directo…

Urko Urbieta. Ayer no se hablaba de otra cosa, ni en los bares, ni a la hora de la comida, ni, por supuesto, en redes sociales. La pifia histórica de los Oscar nos dejó a la ganadora más efímera de la historia, la pobre La la land, y al equipo de la auténtica vencedora, Moonlight, que no podía creerse que el premio gordo era suyo. ¿Los Oscar han dejado de ser uno de los mayores espectáculos televisivos del año con este error? Sería pasarse. Además, el equívoco debe haber logrado un interés aún mayor por esta edición de los premios de la Academia de Hollywood. Tampoco debemos huir de la comparación de los Oscar con nuestros humildes Goya. No tenemos el presupuesto suficiente ni la ubicación adecuada para lograr algo así. Pero al menos sí nos adelantamos a los Oscar en esto de las pifias: en la edición de 2013, la pobre Adriana Ugarte concedió el Goya a la Mejor Canción Original a Los niños salvajes, en lugar de a la verdadera ganadora, Blancanieves. El bochorno todavía le dura. Olvidemos el error de los tarjetones y ese In memoriam en el que insertaron la imagen de la muy viva productora Jan Chapman, en lugar de la fallecida diseñadora de vestuario Janet Patterson. Las cosas del directo y tal… Mejor nos quedamos con el excelente número apertura a cargo de Justin Timberlake y el monólogo inicial de Jimmy Kimmel, presentador de la gala. ¡Aprende Dani Rovira!

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28

02 2017

El juego del gato y el ratón

Urko Urbieta. Adrenalítica, loca y aficionada a los triples saltos mortales en sus giros argumentales. Estos son los ingredientes, grosso modo, de Cómo defender a un asesino, serie que resulta de mezclar en una coctelera las típicas series con abogados por medio y las de crímenes, junto a la marca propia de la productora Shonda Rhimes (responsable de Anatomía de Grey o Scandal). AXN estrenó este miércoles la tercera temporada de la ficción que protagoniza Viola Davis como la ambigua letrada Annalise Keating, personaje que le ha valido un Emmy a la mejor actriz protagonista –el primero para una mujer de color– y un premio del Gremio de Actores. Nada nuevo bajo el sol. La serie no pretende innovar en esta nueva edición. Sabe lo que quiere y lo que su público busca. Los primeros episodios son un largo flashback en el que iremos descubriendo quién mató al padre biológico de Wes, dónde está metido Frank y quién quemó la casa de Annalise. Puede que muchos espectadores se sientan estafados con este juego del gato y el ratón que tiene la serie con sus seguidores, pero personalmente me tiene ganado.

27

02 2017

Operación reconquista

Urko Urbieta. No se dejen engañar por el piloto de Los 100, que Energy estrenó este jueves –aunque ya se emitió en el canal SyFy y se puede ver en Netflix–, es uno de esos raros ejemplos en el que lo peor de la serie es su primer episodio. Si después de verlo piensa que no es para usted o cree que es otra ficción más con un grupo de chicos y chicas de catálogo, por favor, denle otra oportunidad. Sin duda, la premisa de Los 100 es lo más peligroso de la serie: 97 años después de una catástrofe nuclear que destruyó la Tierra, los supervivientes deciden enviar una avanzadilla de un centenar de jóvenes delincuentes para tratar de averiguar si es posible volver a establecerse en el planeta. Sí, es difícil entender que para una misión vital envíen a un grupo de jóvenes, y encima poco fiables. Sumar ciencia ficción y caras bonitas siempre es peligroso. Pero detrás de este capítulo se esconde una serie valiente, que cambia el chip rápidamente y coloca a sus protagonistas –no se encariñen con nadie, mueren como moscas– en situaciones éticas verdaderamente llamativas. Sigan con ella, no se arrepentirán.

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19

02 2017

El sostén de ‘Cuéntame’

Urko Urbieta. Los responsables creativos de Cuéntame llevan repitiendo desde que se estrenó su 18ª temporada que «habían tirado la casa por la ventana para regalar al espectador una nueva tanda de episodios inolvidable». Pero vistos los cuatros primeros capítulos, y confesando que soy un fan declarado de esta serie, no me queda claro que lo estén consiguiendo. Más de lo mismo, eso sí, con un factura impecable, marca de Cuéntame. Los nuevos capítulos llevan, una vez más, a la familia Alcántara por caminos trillados. ¿Por qué se empeñan los guionistas en alejar a Antonio y Merche de San Genaro, si cuando más en forma está la serie es en las escenas corales con Pili, Nieves, Ramón, Josefina, Clara y compañía? O, por ejemplo, ¿hace falta buscarle una nueva relación fallida a Inés? Eso sí, potenciar el trabajo interpretativo de Ricardo Gómez (Carlos) y Elena Rivera (Karina) en su tira y afloja emocional es todo un acierto de guión. Ellos, en mi opinión, están siendo el ancla de la ficción. A favor de la temporada y de sus responsables, citar dos escenas sobresalientes que nos han regalado en estos episodios: el plano secuencia de casi 15 minutos del primer ataque yihadista ocurrido en España, y el funeral de Matamulas’, en el que Ana Arias (Paquita) ofreció todo un recital interpretativo. Así sí.

12

02 2017

Diana en los sentimientos

Urko Urbieta. Si hay una serie que se ha convertido en la sensación en USA esta temporada es This is us. Este drama  tiene como ingrediente principal los problemas que atraviesan sus protagonistas. Aún así, arrasa en audiencias, la crítica la respeta y ha logrado colar a gran parte de su elenco protagonista en la lista de premios de este año. ¿Cuál es su secreto? Su absoluta sencillez, el cariño que muestra por sus personajes y un piloto excelente, que hemos podido ver este jueves en Fox Life, con una sorpresa final que hace que tu cuerpo pida más. Como solo puedo decir lo justo para no estropearles la serie, diré que This is us cuenta la historia de varias personas con algo en común: comparten el día de nacimiento. Por un lado, tenemos a una pareja (Milo Ventimiglia y Mandy Moore), a punto de dar a luz a trillizos. Randall (Sterling K. Brown), por su parte, tiene una familia perfecta y mucho dinero, pero está obsesionado con encontrar a su padre. Luego tenemos a Rebeca (Chrissy Metz), que quiere adelgazar para dar un vuelco a su vida, y Kevin (Justin Hartley), una estrella televisiva que quiere hacer algo más que quitarse la camiseta ‘por necesidades del guión’. El único problema de la serie es que corre el riesgo constante de caer en el empacho más absoluto. Esperemos que no lo haga.

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06

02 2017

Operación ‘blanqueamiento’

Urko Urbieta. Dice mucho de este país, y nada bueno, que el programa con mayor audiencia de enero fuera El hormiguero de este lunes, que recibió la visita de Isabel Pantoja. Ya saben, famosa por cantar, muy bien, eso sí, vender durante años que era ‘la viuda de España’ y, además, una ladrona de guante blanco. Pero si echaron un vistazo a esa ‘operación blanqueamiento’ que le regaló Pablo Motos, porque llamar a ‘eso’ entrevista sería faltar a la verdad, lo más llamativo es que su paso por prisión durante los últimos dos años no se mencionó. Un par de preguntitas tímidas, respuestas evasivas y para no pronunciar la palabra ‘cárcel’, la tonadillera prefirió hablar de «aquel sitio de cuyo nombre no quiero acordarme». Muy lírico todo.
Si me leen habitualmente sabrán que Pablo Motos, su poco estilo y sus gracias sin gracia no son santo de mi devoción, pero lo de este lunes clamaba al cielo. Dicen que las preguntas estaban pactadas y la entrevista grabada para no salirse del guion. Para Motos y sus guionistas, pensando en la audiencia del día siguiente, lo mejor era que hablara de su nuevo disco, la viéramos haciendo un saleroso gazpacho y que recibiera la llamada del ‘bueno para nada’ de su hijo. Hasta una entrevista con Bertín Osborne hubiera sido más peligrosa. ¡Qué lamentable!

02

02 2017