Archivos en ‘Urko Urbieta’.

Perdónales, señor…

Urko Urbieta. Telecinco no sabe lo que hace emitiendo ese inenarrable desastre que es Perdóname, señor. ¿Cómo puede la cadena ganarse nuestro respeto con la encomiable Sé quién eres y en cuestión de semanas estrenar semejante bodrio? Ay, siempre dándonos una de cal y otra de arena. Esta miniserie, al menos solo contará con ocho episodios, cuenta la historia de una monja (Paz Vega) que regresa a su pueblo natal, Barbate (Cádiz), para poner en orden asuntos que nunca ha podido dejar atrás. Lo más sorprendente es que se desvele tan rápido el supuesto gran giro de la serie, es decir, que su sobrino (un Jesús Castro que vuelve a demostrar que es tan sumamente atractivo como mal ‘actor’) es en realidad el hijo que tuvo de adolescente con su amor de juventud (Stany Coppet repitiendo su papel en El Príncipe), el mafioso del pueblo. Ahora ya no sé qué más pretenden contar. Me gustaría decirles puntos positivos de la ficción, pero es que no hay ninguno. Los diálogos dan vergüenza ajena, la secuencia inicial resulta ridícula de lo mal dirigida que está y el reparto, plagado de gente guapa, funcionaría a la perfección en un catálogo de moda o en una representación escolar, no dando la réplica en una producción que pretende ser seria. Servidor llega a ser de Barbate y ya está poniendo una querella a Mediaset.

29

05 2017

Pura supervivencia

Urko Urbieta. La Isla es todo lo que los Supervivientes de Telecinco no pueden darnos. Ni va a mostrar cómo un famosete de tres al cuarto se pelea por un lujo semanal ni cómo sus participantes esperan el juicio de un televoto. No, el nuevo formato de la Sexta, que estrenó con éxito el miércoles, es supervivencia auténtica. En esta primera edición española, que adapta un reality inglés que allí conduce con éxito el aventurero Bear Grylls, solo se han incluido concursantes masculinos. Y si logra la renovación, podremos ver una edición con protagonismo femenino. Pero mientras, el excelente casting está formado por cuatro operadores de cámara –que se encargan de grabar todo lo que sucede en la isla–, un fisioterapeuta, un jubilado, un educador social, un empresario, un médico, un cocinero, un vigilante de seguridad, un abogado, un cantante de flamenco, un periodista especializado en videojuegos, un sonidista y un turismólogo. Ninguno de ellos rechina, aunque haya un par bastante insufribles, y no todos han tenido protagonismo en este primer capítulo. El reality destaca por una edición impecable y una duración muy acertada. Mientras que su debilidad pasa por el flojo trabajo de Pedro García Aguado como maestro de ceremonias. Para puristas de Pekín Expréss o aquel añorado Expedición Robinsón, La Isla es su nuevo programa favorito.

22

05 2017

Al servicio de Luisa Martín

Urko Urbieta. Servir y proteger, el nuevo serial de La 1, tiene todos los males habituales de las ficciones creadas para ser emitidas diariamente: secuencias que se alargan en exceso, tramas que no van a ninguna parte, ese punto de encuentro tópico que es la cafetería, así como una realización algo plana, con secuencias de acción que, claramente, deberían haberse vuelto a rodar, pero que el tiempo de rodaje no permite. Y, por supuesto, también cuenta con una arma secreta, con nombre y apellido, que la hace superior a otros seriales con el mismo ADN: Luisa Martín. Esta veterana actriz, recordada por su personaje de Juani en Médico de familia, aunque haya ofrecido papeles bastante más lucidos y premiados durante estos años, es el principal atractivo de la serie. Su personaje de la inspectora jefe Claudia Miralles es el alma de la ficción. Lástima que esta producción, que sigue el día a día en una comisaría de barrio problemática, no esté a la altura de su excelente protagonista, así como de un reparto sorprendentemente compensado; a excepción de Juan José Ballesta, recordado por su papel de niño maltratado en El Bola (2000), que le valió un Goya de chichinabo al mejor actor revelación. Al menos podría haber aprendido a vocalizar durante estos años. Su dicción hace que me sangren los oídos.

14

05 2017

El mal se impuso al bien

Urko Urbieta. Esta serie no va, como asegura el personaje de Blanca Portillo en una frase lapidaria del capítulo final, «de cómo queremos ser si no de quiénes somos». Y así ha sido Sé quién eres: una serie de factura notable, que el lunes ofreció uno de los finales más incómodos y valientes que recuerdo. El mal venció al bien. No puedo decirles más, por si no lo han podido ver todavía. Después de visualizar la ficción entera, queda claro que la decisión conjunta de cadena y creadores de recortar los episodios, pasando de los 20 inicialmente previstos a los 16 que finalmente han emitido, ha resultado todo un acierto. Aunque eso haya supuesto que personajes como el de Carles Francino o Aída Folch terminen un tanto diluidos en los últimos coletazos de la serie, como si el equipo de guionistas de Pau Freixas, responsable de la ficción, no hubiera sabido muy bien qué hacer con ellos. No diré que Sé quién eres es una serie perfecta; los últimos capítulos han tenido un bajón de ritmo importante. Pero solo por la labor de Blanca Portillo, Francesc Garrido, Pepón Nieto y la revelación de Susana Abaitua (Ana Saura en la serie) bien merece que le echen un vistazo los que llegan tarde. Su sorprendente final no ha dejado indiferente a nadie. Y pocas veces nos topamos con algo así. No me quejaré.

08

05 2017

Quiero más…

Urko Urbieta. Un ritmo endiablado, una dirección excelente y un reparto en el que ningún actor desentona. Y si no fueran suficientes motivos, sus responsables quieren huir de los tópicos de la ficción patria y llevarla un paso más allá: La casa de papel es la serie a tener en cuenta. La ficción narra el atraco perfecto: 8 ladrones secuestran durante 11 días la Fábrica de Moneda y Timbre, con sus trabajadores y visitantes dentro, para fabricar 2.400 millones de euros. ¿Cómo les suena? Bien, ¿verdad? También les adelanto que hay que andar con tiento. El primer episodio es emocionante y muy cinematográfico, pero la serie corre el riesgo de desfondarse rápidamente. Lo único que me hace confiar en el desarrollo de La casa de papel es que detrás de ella están los responsables de Vis a vis, que nunca bajó el ritmo. La serie, que está pensada para tener una única temporada de 18 capítulos, debe demostrar que sus guionistas son capaces de mantener el alto nivel del episodio piloto durante toda la temporada, en el que destacan una refrescante Úrsula Corberó, Itziar Ituño como la policía encargada del caso, y esa robaescenas profesional que es Alba Flores: «Quiero las máquinas funcionando las 24 horas, como si esto fuera una rave de Pocholo. Chiki pun, chiki pun…». Es la frase del capítulo.

04

05 2017

¿Las chicas son guerreras?

Urko Urbieta. Resulta sorprendente que el gigante Netflix haya elegido Las chicas del cable como su primera producción española de ficción. Y no lo digo porque sea mala, en absoluto, sino porque no arriesga nada. Está escrita, producida y dirigida con el piloto automático; es la enésima producción de época que podría emitir cualquier cadena patria: buena factura, un reparto competente y el aroma de Velvet flotando en cada escena. Quizá porque el equipo detrás de la ficción de A3 se ha encargado de narrar la historia de estas chicas ansiosas de libertad. La serie, que cuenta con ocho episodios disponibles desde el viernes en la plataforma de streaming, sigue a cuatro jóvenes muy diferentes que en 1928 comienzan a trabajar en la compañía nacional de teléfonos, en Madrid: Lydia (Blanca Suárez) huye de su pasado, Ángeles (Maggie Civantos) compagina sus deberes como esposa y madre con su necesidad de ser algo más; Marga (Nadia de Santiago), la chica de pueblo recién llegada a la capital, y Carlota (Ana Fernández), la niña bien que desea librarse del yugo familiar. Del primer episodio me chirría el machacón recurso de la voz en off; no me convence el uso de música actual en una serie de época y que citen un libro de Virginia Woolf que no se publicó hasta un año después.

02

05 2017

‘Supervivientes’, puro cotilleo

Urko Urbieta. Ni ‘la madre que lo parió’ reconocería al Supervivientes de hoy en día con el que Telecinco estrenó hace ya la friolera de 17 años: de programa de superación a puro cotilleo y polémica barata. Durante varios años fui fiel seguidor de este formato, quizá el mejor reality de la televisión, pero desde que la cadena lo repescó en el año 2000 –tras su aceptable paso por Antena 3, rebautizado como La isla de los famosos–, Supervivientes ha ido degenerando de una manera tal, que mirar la pequeña pantalla me produce sarpullidos. El objetivo del concurso sigue siendo el mismo: un grupo de personas conviven en una isla ‘desierta’ en la que tendrán que sobrevivir a base de buscarse la vida para comer y dormir, lo que llevará a los concursantes a explorar sus límites físicos y mentales. ¡Ay!, pero Telecinco sabe que los rostros famosos venden mucho y se ha dedicado a incluir entre sus robinsones a famosetes de medio pelo, cantamañanas y buenos para nada repescados de otros espacios. Ahora ya no puedo mirar más que con pena cómo Telecinco ha pervertido el formato hasta unos límites lamentables, al tiempo que añoro a ganadores como Xavier Monjonell (2000), la gran Daniela Cardone (2003), Felipe López (2004) o Carmen Russo (2006). Supervivientes ya no es lo que era.

24

04 2017

La sombra de ‘Salvados’ es alargada

Urko Urbieta. Nadie puede negar que Malas Compañías bebe, y mucho, de la estética de Salvados. Y, al igual que el programa de Jordi Évole, visualmente es impecable. El nuevo espacio de la Sexta pone en el punto de mira la corrupción más flagrante –en esta ocasión, diversos casos sucedidos en la Comunitat Valenciana–. Para ello cuenta con testimonios de arrepentimiento de diversos implicados. Aviso para el espectador: si no soporta programas de la casa como el mencionado Salvados, pero tampoco El Objetivo o laSexta Columna, mejor absténganse. Al menos en su primer especial, emitido el domingo pasado, Malas Compañías pretende ser una charla tranquila, sin aspavientos, con personas que vivieron en primera persona la corrupción. Quizá comenzar con el caso de Toño Sobrino, exconcejal en Alicante, no fue el más interesante. Pero quedó compensado por las entrevistas a Esteban Cuesta, un ATS metido a gerente de una empresa pública, así como al fiscal anticorrupción de Valencia, Vicente Torres. Dos entrevistas notables, sin duda. Uno de los ‘peros’ a Malas Compañías es que solo parece apto para fans incondicionales de Cristina Pardo, una de esas periodistas muy en boga en la Sexta, que destacan sobre el ‘contenido’ e, incluso, sobre sus propios invitados. Ustedes deciden.

16

04 2017

Paz Vega, la monja armada

Urko Urbieta. Paz Vega interpretando a una monja, el pseudoactor Jesús Castro encasillado en el mismo papel de ‘pobre chico metido en todo tipo de líos’, y Stany Coppet (sí, el malvado Khaled de El Príncipe) como improbable héroe romántico. ¡Qué puedo decirles más! No creo que haya una serie más tróspida y con más puntos para ser un absoluto desastre que Perdóname, señor. Algunos pueden decir que hablo por hablar. Cierto, no he visto más que el trailer que Telecinco está emitiendo ya. Pero no me digan que la serie huele a tortazo del bueno. Mediaset decidió meter en la Thermomix los ingredientes que hicieron de El Príncipe un éxito y este es el resultado. La miniserie de ocho capítulos sigue a la hermana Lucía (Paz Vega), que vuelve a su pueblo natal, Barbate (Cádiz), para resolver algunos asuntos que quedaron pendientes en el pasado. Se encontrará con una localidad lastrada por el paro, la delincuencia y la droga, que maneja su gran amor de juventud (Stany Coppet). Espero de verdad con ganas visionar el primer episodio de la producción y explayarme largo y tendido sobre esta monja de armas tomar.

10

04 2017

De ‘Allí abajo’ a ‘Allí arriba’

Urko Urbieta. Más norte, más risas y nuevos personajes. Esto es lo que prometieron los responsables de Allí abajo y, en los dos episodios que se han emitido de la tercera temporada, lo están cumpliendo a rajatabla. Si me han leído otras veces, siempre digo lo mismo: la comedia de Antena 3 es mi lugar feliz. Me encanta su humor y tengo cariño a todos y cada uno de sus personajes. Pero esta tanda de capítulos tiene muchos peligros. La marcha de personajes de peso, como don Benjumea –aunque su despedida es una puerta abierta para su más que probable regreso–, o de menos calado, como el doctor Rober Almenar o Elena, siempre tiene que dar paso a personajes igual de atractivos. Y, sin duda, la incorporación de la incombustible Elena Irureta como Rosa Mari, la madre de Peio y ertzaintza con muy mala leche, está siendo un acierto. Aunque no puedo decir lo mismo de Gotzone, la némesis de Iñaki en la escuela de cocina. Todavía no le he cogido el punto. Además, siempre está esa duda de qué puedo contarnos más Allí abajo: Iñaki y Carmen se han odiado, se han enamorado y se han casado. ¿Ahora qué? Por el momento sigo queriendo descubrirlo.

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03

04 2017