Entrada etiquetada ‘antihéroe’

Antihéroes

04

12 2017

Alfons Martí. La tele, como la historia, alterna épocas dominadas por diferentes ideas. Siempre hubo series, dibujos y películas de antihéroes. Lo llamativo es cómo el concepto cambia. Antes teníamos aventuras trepidantes cuyo motor era la honestidad de los protagonistas. El antihéroe era un vendedor de zapatos que se quejaba de todo pero el desenlace de las situaciones siempre era determinado por la integridad personal. Se metían en situaciones y escenarios que parodiaban el Oeste o se perdían en carreteras infernales como en pelis de terror donde el inimitable David Faustino, el pequeño, preguntaba: «Papá, ¿estamos muertos?», lo que resume el humor de antihéroes que se burlan de la muerte pero no de las personas. Hoy la moda es crear antihéroes para fabricar una imagen del ‘hombre medio’ que gusta a las tendencias. En lugar de honestidad y picardía humanas, los antihéroes y familias son estereotipos de heridos en el orgullo social. De Vergüenza los propios actores hablaban del antihéroe como españolito medio, experto en meterse en situaciones donde causa vergüenza ajena. Si los antihéroes anteriores eran solo un ejemplo, ahora pretenden retratarnos. Nada menos.

Clarence, el antihéroe

11

08 2015

De entre las decenas de series de dibujos animados de Boing, hoy les hablaré de ‘Clarence’. Si ustedes tienen niños en casa, ya sabrán que el pequeño Clarence es un chico de unos diez años, que rebosa entusiasmo y optimismo. Además es poco aseado, gordito y muy ingenuo. En el otro extremo, se encuentra Jeff Randell, inteligente, obsesivo de la limpieza y perfeccionista. Entre los personajes secundarios, mis preferidos son Mary, la madre de Clarence, quien es superficial pero a la vez cariñosa con su hijo; y la señorita Baker, la abnegada maestra de escuela. Por una parte, la serie animada ha tenido buena acogida desde su estreno y goza de muy buenas críticas; sin embargo, a veces me parece algo desagradable porque la falta de higiene del protagonista llega a ser excesiva, por no hablar de las bromas demasiado pesadas que tienen que aguantar algunos de los personajes. Es cierto que Clarence es un antihéroe con un corazón muy grande, y la serie hace gala de una crítica social, una ironía y un sarcasmo de los que no pueden presumir otras series animadas, pero tal vez por ello no sean dibujos del todo apropiados para emitirse en un canal infantil.