Entrada etiquetada ‘Atreseries’

Me siento ‘vintage’

02

10 2016

Urko Urbieta. Series de detectives nacieron a patadas en los 80, Remington Steele, Magnum, Hart y Hart…, pero la que siempre ha tenido un huequecito especial en mi corazón seriéfilo es Se ha escrito un crimen. Ahora que he podido ver algún capítulo suelto en Atreseries, que emite tres episodios diarios, puedo confirmar que ha envejecido verdaderamente bien. El esquema de la serie era más simple que un zapato: una escritora de novelas de misterio, Jessica Fletcher, acaba ayudando cada semana a algún amigo de su pueblo, Cabot Cove, o algún familiar que se encuentra en un apuro, generalmente relacionado con algún asesinato. Y ya está. Así son los 264 episodios de los que consta la serie, emitida entre 1984 y 1996. El secreto de su éxito tuvo, y tiene, un nombre: Angela Lansbury. Esta incombustible actriz –que, por cierto, este año recibió un Oscar honorífico– canibaliza el interés de la serie con su desparpajo, sus camisas y chalecos y sus dotes detectivescas. La recientemente finalizada Castle intentó seguir su patrón, pero ni de lejos se acercó a la gracia de esta. O será que tengo morriña de los 80, o que soy vintage…

La guerra de las series

31

08 2016

Nacho Jiménez. Netflix, Yomvi, Atreseries… Hoy en día, no es necesario tener una televisión en casa para seguir tus series favoritas. Basta con un smartphone, una tablet o un sencillo ordenador para estar al día. El problema llega cuando esas plataformas pelean y luchan para hacerse con una producción u otra, incluso temporadas de la misma serie. Es el gran problema que arrastra Netflix, ya que en la mayoría de producciones originales los derechos de emisión los posee Movistar (Yomvi). Orange is the new black o House of cards son dos grandes ejemplos. Netflix no cuenta con las últimas temporadas, algo que hace muy incómodo su seguimiento. Así, uno tiene que darse de alta en todo para llevarlo bien. ¿Qué pasa? Que a uno le cuesta un ojo de la cara abonarse a todo, aunque para un buen seriéfilo no es problema, todo sea por ser el rey o la reina de las series. Es una guerra entre poderosas empresas, con un cuenta bancaria con infinidad de ceros, pero, al final, el que lo paga es nuestro bolsillo… En fin, para el que no quiera pagar, siempre le quedará las enésimas repeticiones de siempre le quedará las enésimas repeticiones de La que se avecina en Factoría de Ficción…

¿Cómo se forja un monstruo?

26

06 2016

Urko Urbieta. Merece la pena ver una serie en la que nada funciona excepto su pareja protagonista? Es decisión de cada uno, pero veo demasiadas series y tengo poco tiempo como para seguir con nimiedades como Bates Motel. Ni la soberbia interpretación de Vera Farmiga (nominada al Oscar por Up in the air), ni su química con Freddie Highmore (el crecidito niño de Descubriendo Nunca Jamás) me han convencido para seguir con esta especie de precuela televisiva de Psicosis, el clásico de Alfred Hitchcock de 1960. Bates Motel, que acaba de finalizar su cuarta temporada en USA, partía de una premisa interesante, ya que cuenta la adolescencia de Norman Bates antes de convertirse en ese psicópata obsesionado con su madre muerta y dedicado a asesinar a las incautas mujeres que se hospedan en su lúgubre motel. Pero, como siempre digo, ni unos buenos actores, ni una buena premisa pueden salvar unos guiones mediocres. La serie no debe sustentarse en un reparto entregado: Vera Farmiga, por ejemplo, una actriz con una carrera un tanto errática, sabe que se enfrenta a un bombón de personaje. Pero si el misterio que envuelve el pueblo y el resto de secundarios me importan un comino, solo la turbia relación entre Norman y su madre, eso no es suficiente para que siga adelante. Una pena.

Reencuentro en San Antonio

05

05 2016

Jennifer Munar. Ha sido curioso ver cómo, desde el estreno del canal Atreseries el pasado mes de diciembre, el público ha acogido de nuevo con gran cariño una serie como Los hombres de Paco. La brigada policial de San Antonio desenfundó sus pistolas por primera vez en 2005, y aunque le salieron mucho detractores por el camino, la verdad es que tuvo momentos brillantes y dignos de permanecer en el recuerdo.
Hoy, casi una década más tarde, es imposible no verla con ojos nostálgicos. En ella se dieron a conocer rostros imprescindibles del panorama interpretativo de hoy, como Michelle Jenner o Mario Casas; tuvo lugar una historia de amor prohibido y Hugo Silva, Paco Tous y Pepón Nieto fundaron un trío humorístico que conseguía arrancarle alguna sonrisa al más serio. Si he querido hablarles hoy sobre Los hombres de Paco es simplemente porque hoy el canal Atresmedia emitirá un doble episodio final, coincidiendo con prime time, algo inusual tratándose de una serie antigua. Déjense llevar por una noche y disfruten de las locuras de los policías de la comisaría de San Antonio.

‘UnReal’, la televisión desde dentro

13

03 2016

Urko Urbieta. Necesito una villana», grita Quinn King (Constance Zimmer), mientras monta la nueva temporada de Everlasting, un programa de ‘busco-pareja’ que dirige con mano de hierro… ¿o con auténtica maldad? La televisión desde dentro. Así es UnReal. La nueva ficción de Atreseries, que estrenó el viernes, precedida de un enorme éxito de crítica y público en USA, desgrana con acierto la trastienda del típico programa de citas –al estilo de Un príncipe para tres princesas de Cuatro–, en donde un ‘soltero de oro’ busca el amor de su vida entre diferentes participantes. Las cosas, por supuesto, no son como parecen. Todos sabemos que los realities de este tipo están guionizados, más o menos manipulados. ¿Pero hasta qué punto son capaces de jugar con los concursantes para lograr más audiencia? UnReal no deja títere con cabeza. Un apunte: la serie ha sido creada y escrita por una antigua guionista de The bachelor, el ‘dating show’ más famoso en la televisión americana. Lo llamativo es que hay pocos personajes buenos o positivos, dos como mucho. Y no, no son sus dos protagonistas. Constance Zimmer y Shiri Appleby están simplemente excelentes como las dos productoras del programa. Y tienen una de las relaciones de dependencia más retorcidas de la televisión. Saboréenla, como yo hice el verano pasado.