Entrada etiquetada ‘Boing’

Franja infantil

12

11 2018

Alfons Martí. Si uno se satura de la programación adulta, puede llegar a desear escapar hacia televisiones de otros planetas o a la franja infantil. Como esta última opción es más asequible, yo mismo lo experimenté y no con malos resultados. En general, aún no está colonizada su franja ni de tertulias sin sentido, maledicencia social, vida social, series aburridas o ficción reiterativa o ideológica. Si uno busca imaginación y momentos cómicos o humanos, algo se puede pescar. Primero están los dibujos. Hay algunos que satisfacen gustos poco infantiles, como Los Simpson. Es curioso que el canal Boing ofrezca una programación infantil opuesta la la adulta de su hermana Telecinco. Se agradece. En series como Somos osos aún vemos a personajes que no se amoldan ni se adaptan a lo que choca con la sencillez y personalidad. Una lección de libertad ante las exigencias de ser lo que uno no es en aras del éxito. O los inolvidables y siempre refrescantes momentos de Buggs Bunny, pícaro e irónico ante sus enemigos. Porque lo que gusta al público infantil es lo más inesperado y no es fácil satisfacer tan exigente demanda, pero sí posible.

Clarence

22

03 2016

Neus Aguiló. Hace unos meses que tengo que ver obligatoriamente -y todas las tardes- la serie de dibujos animados ‘Clarence’ (es lo que tiene tener niños en casa). Al principio, el pequeño Clarence no me gustaba demasiado. Pero he de reconocer que con el tiempo le he cogido cariño: he acabado acostumbrándome a las extravagancias de ese chico rechoncho, glotón, poco aseado y pesado pero de gran corazón. Su madre (Mary) y el novio de ésta (Chad) me recuerdan en parte a Marge y Homer Simpson. Sin embargo, Mary -al contrario que Marge- es más moderna y está más acorde con los nuevos tiempos: ella trabaja fuera de casa y tiene sus propias amistades. Chad, al igual que Homer, tiene barriga cervecera y es un poco gandul, pero no tanto como Homer Simpson, pues es más activo y sabe gestionar sus ratos de ocio. La pandilla del chaval es de lo más variopinta: desde el empollón Jeff, el simplón Sumo o el malvado Belson, quien manipula y se aprovecha de sus compañeros de juegos. Una serie cuyos protagonistas son personajes imperfectos, antihéroes y perdedores, no del todo políticamente correcta pero que no por ello deja de transmitir valores a los más pequeños.

Clarence, el antihéroe

11

08 2015

De entre las decenas de series de dibujos animados de Boing, hoy les hablaré de ‘Clarence’. Si ustedes tienen niños en casa, ya sabrán que el pequeño Clarence es un chico de unos diez años, que rebosa entusiasmo y optimismo. Además es poco aseado, gordito y muy ingenuo. En el otro extremo, se encuentra Jeff Randell, inteligente, obsesivo de la limpieza y perfeccionista. Entre los personajes secundarios, mis preferidos son Mary, la madre de Clarence, quien es superficial pero a la vez cariñosa con su hijo; y la señorita Baker, la abnegada maestra de escuela. Por una parte, la serie animada ha tenido buena acogida desde su estreno y goza de muy buenas críticas; sin embargo, a veces me parece algo desagradable porque la falta de higiene del protagonista llega a ser excesiva, por no hablar de las bromas demasiado pesadas que tienen que aguantar algunos de los personajes. Es cierto que Clarence es un antihéroe con un corazón muy grande, y la serie hace gala de una crítica social, una ironía y un sarcasmo de los que no pueden presumir otras series animadas, pero tal vez por ello no sean dibujos del todo apropiados para emitirse en un canal infantil.

Nuestro amigo y vecino Spiderman

30

10 2014

Jennifer Munar. El héroe arácnido llegará de nuevo a las vidas de los más pequeños (o no tan pequeños) de la casa con la serie de dibujos animados Ultimate Spiderman. Por cierto, que esta es la saga en la que están basadas las nuevas películas del trepamuros, The Amazing Spiderman, con Andrew Garfield y Emma Stone.
En ella el joven Peter Parker continúa en el instituto y aceptará una propuesta de Nick Fury, el director de S.H.I.E.L.D, para colaborar con la asociación y conseguir liberar a la ciudad de Nueva York de todos los malvados que se empeñan en atacarla. Para ello contará con la ayuda de varios compañeros con poderes, como Nova, que controla la energía cósmica; Tigre Blanco, una acróbata y el forzudo Power Man.
Pero Spiderman no son solo villanos y telarañas. La gracia de este personaje reside, en gran parte, en ver cómo Peter consigue casar su vida como superhéroe con su vida diaria, como la de todo adolescente con las hormonas disparadas: los toques de queda de tía May, sacar buenas notas en clase y procurar no decepcionar demasiado a Gwen y Mary Jane. Al fin y al cabo ya lo sabemos: ‘un gran poder conlleva una gran responsabilidad’.

 

Vuelta a lo ‘normal’

09

08 2014

Pau Ensenyat. Muchos de los jóvenes que una vez fuimos niños, allá por los 90, debemos gran parte de nuestra ‘estupidez’ y humor absurdo a las animaciones de Cartoon Network. Hasta hace poco, consideraba que los dibujos infantiles habían perdido calidad y suavizado su contenido. Una epidemia de terror hacia niños atontados comemocos empezó a popularizarse en la tele y nos invadieron dibujos de adolescentes prematuras enfrentándose a los problemas del instituto, con un público medio de 7 años. Entonces llegaron las Monster High, los Bakugan y el humor se sustituyó por monstruos y hormonas. Recuperar la fe ha sido difícil.
Ahora, gracias a Historias Corrientes, el niño de mi interior que mataba las tardes de verano con animaciones vuelve a estar vivo. Las locuras de Mordecai, un arrendajo azul, y Rigby, un mapache, se suceden siempre en el parque donde trabajan. La infalible fórmula se repite a cada episodio: los dos protagonistas se aburren, aparece un reto, un súper villano quiere destruir el parque y se completa todo con miles de referencias a la cultura pop, videojuegos, pizza, y chistes de doble sentido, con los que los adultos (y niños) disfrutan.