Entrada etiquetada ‘Comeme El donut’

Cómeme el donut

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04 2018

Iris Luque . La televisión crea grandes productos de marketing. El ultimo caso lo vivimos la semana pasada, en los cástings de Factor X. A la audición acudieron dos artistas, Jirafa Rey y La Pili, componentes de Glitch Gyals. Puede que estos datos no les digan nada, pero muchos de ustedes seguramente les conozcan por su gran hit, que ya ha dado la vuelta al país: el famoso Cómeme el donut. Aún no está muy claro si lo que ha hecho viral este tema, sólo comparable por el ya mítico Ponte el Cinturón, ha sido la letra tan cuidada, o los trajes color braga de abuela de los dos componentes. También podría ser el hipnótico baile que se gastan en la audición, y con el que dejan boquiabierto a la cantante Laura Pausini, miembro del jurado.Lo que está claro es que este tema se suma al repertorio de canciones horteras que, para bien o para mal, se quedan en la memoria colectiva durante mucho tiempo, y amenizan las veladas entre amigos a partir de cierta horaLo que también está claro es que, nos guste o no, el tema ha conseguido su propósito: no dejar indiferente a nadie.

Del frikismo al arte reivindicativo

23

04 2018

Gemma Marchena . En el primer programa de Factor X apareció una pareja inaudita que cantó la canción ‘Cómeme el donut’. Hasta aquí, lo normal dentro del frikismo habitual de la selva televisiva. Pero ay, estos primos raros son hipnóticos y esa danza urbana que a mí ya se me queda lejana tiene un algo que no sé qué. Ese ritmo latino-urbano-trash que a los que nacimos antes de 1985 nos parece tan exótico, tiene hasta trasfondo y todo. Resulta que Lapili es en realidad una estudiosa de las danzas urbanas, especialmente de la cultura jamaicana. Y además, diseñadora de moda de artistas underground, que no duda en tirar hacia el upcycling (es decir, darle una segunda vida a cualquier prenda reconvertida), se ha inventado un tela y ha creado el visón vegano con fibra de junco, al estilo del Antiguo Egipto. Su primero, Jirafarey es filósofo y poeta premiado en la Bienal de Milán. Ambos se enfundan en los ritmos urbanos y latinos, que no parodia sino que se apropia de las formas y el estilismo para hacer una reivindicación feminista de lo más alimenticia. A mí, desde luego, me tienen fascinada.