Entrada etiquetada ‘fallecimiento’

Gracias, Lina

21

08 2015

Triunfó en el teatro y en la revista; el público la adoró en el cine y la televisión llegaría más tarde, en los 90, pero tampoco se le resistió. Lina Morgan fue una estrella de los pies a la cabeza, a pesar de su físico decían, aunque menudas piernas tenía la señora. Todavía recuerdo, y debía tener 13 años, cuando A3 estrenó la primera serie protagonizada por Lina Morgan, Compuesta y sin novio. Fue algo así como un acontecimiento, aunque la artista ya sabía lo que era arrasar en audiencia cuando TVE emitía sus espectáculos teatrales. La serie de 13 episodios intentó lograr algo que Lina Morgan no podía y su público ni lo exigía ni lo quería: su capacidad interpretativa, que era limitada no nos engañemos, su gracia natural y su humor no conectaron con los guiones. Aunque arrasó en su estreno, se consideró una pequeña decepción. Pero la Morgan decidió embarcarse en un proyecto más personal, con presencia de público y muy teatral. Hecho a su medida: Hostal Royal Manzanares. La audiencia fue apoteósica, con casi 9 millones de espectadores; críticas excelentes, aunque vista hoy da vergüenza ajena. Y un reparto tan loco como perfecto para sus papeles: Ana Obregón, Joaquín Kremel o Mónica Pont, entre otros. Sus proyectos posteriores, como Academia de baile Gloria o Una de dos, no tuvieron éxito alguno y la comediante se retiró discretamente, salvo alguna participación esporádica. Ahora, ya para el recuerdo, nos queda su mítico cruce de piernas o su respuesta cuando le preguntaban la edad: «Taitantos». Muchas gracias, Lina.

Querida señora Doubtfire

13

08 2014

Nacho Jiménez. No destacó especialmente en la pequeña pantalla, pero sí se inició en la interpretación en la tele. Ayer se despedía uno de los actores más queridos de Hollywood, Robin Williams. Recuerdo aquellas tardes en mi infancia y adolescencia, viendo una y otra vez peliculones como Jumanji, Señora Doubftire –igual de tierna que inolvidable–, Hook, el capitán Garfio, Flubber, Jack… la lista es interminable. Pero si hay una de ellas que destaca sobre el resto, que además reponen cada año religiosamente en la TV, es El club de los poetas muertos. Quien no se quedase tocado por este filme es que, directamente, no tiene corazón. Creo que es la película que más me ha hecho llorar y que no comprendí hasta que ya tuve unos añitos. Robin Williams es el padre ideal, el colega perfecto y la persona en la que siempre puedes confiar, eso seguro. Dicen que es el payaso triste de Hollywood, el antihéroe enganchado a la cocaína durante muchos años. Qué más da. El legado cinematográfico que ha dejado en nuestras retinas y recuerdos; esa voz, esa mirada, ese entusiasmo y el poder de sacar una sonrisa aun en los momentos más difícíles hacen de este actor toda una leyenda, una inspiración. Adiós, mi ‘querida’ señora Doubtfire. DEP.

Todos son Madiba

10

12 2013

Neus Aguiló. El fallecimiento de Nelson Mandela fue la noticia del pasado puente (con permiso de la Constitución y de los que se llenan la boca hablando de ella para después pasársela por el forro). Los informativos de todas las cadenas se hicieron eco de la desaparición del ex mandatario sudafricano y luchador incansable por los derechos humanos. Mandela era ya un mito antes de morir. Y de eso han tratado de aprovecharse todos los que han podido. La ‘popular’ Alicia Sánchez Camacho dijo que hay que aprender de Madiba el valor de la unidad (sin comentarios). Pero eso es pura anécdota, pues también reivindicaron la figura del ex presidente países de tan dudoso respeto por los derechos humanos como China, Cuba o Venezuela. Sólo faltaba que se uniera Corea del Norte. Ahora todos son Madiba. Incluso su propia familia ha sacado tajada. En su momento, sus nietas no dudaron en explotar la figura de su abuelo y entraron en la celda en la que estuvo preso tantísimos años. El objetivo no era otro que filmar un reality. Por no hablar de otros familiares que pelean por explotar los derechos de imagen. Todo demasiado sucio. Qué lástima que hasta los propios descendientes empañen una figura tan admirable.

Un magnífico bribón

02

09 2012

Urko Urbieta. Esta semana nos ha dejado Carlos Larrañaga, un actor ‘de los de toda la vida’. Expareja de María Luisa Merlo o Ana Diosdado; padre de actores, como Amparo Larrañaga o Luis Merlo; suegro de Maribel Verdú. Y un gran intérprete.
Teatro, cine y televisión, todo lo abarcó Larrañaga, que siempre vio empañada su calidad como actor por dos motivos: su imagen de galán (porque Larrañaga percha tenía, y mucha); y sus últimos años, en los que ha vivido a golpe de exclusivas en televisión sobre sus relaciones sentimentales.
Trabajó con Sofía Loren, Cary Grant y Frank Sinatra en la superproducción Orgullo y prejuicio y fue uno de los actores habituales de directores como Fernando Fernán Gómez (El viaje a ninguna parte) y José Luis Garci (con el que obtuvo su única nominación a los Goya, en 2007 por Luz de domingo). Triunfó a lo grande en televisión en los 80 con series como Los gozos y las sombras y Tristeza de amor y, por supuesto, en los 90 con la mítica Farmacia de guardia, donde interpretaba a Adolfo Segura, el ex de Lourdes Cano (Concha Cuetos), un caradura de buen corazón, que le valió numerosos premios y el cariño del público. Quedémonos solo con eso. Se ha ido un grande.

Adiós a Curro Jiménez

12

08 2012

Urko Urbieta. El pasado día 8 nos dejó uno de los mejores actores que hemos tenido en España y de los más queridos, Sancho Gracia, al que siempre recordaremos por ser el bandolero Curro Jiménez, que ha marcado la infancia y/o adolescencia de varias generaciones de españoles con sus múltiples repeticiones.
El actor deja tras de sí una carrera que abarca más de cinco décadas en las que trabajó tanto en teatro, como en cine y, como no, la televisión que fue la que le dio la fama y, quizá, sus mejores papeles. Éxitos sonados como su Paco en la excelente (y algo olvidada) Los camioneros, de Mario Camus, que rodó en el 73; Curro Jiménez, el bandolero de buen corazón más famoso de España (1978); La máscara negra (1982); Los desastres de la guerra (1983); o la estupenda Lobos (2005), su última gran interpretación en una serie, que pasó sin pena ni gloria. En cine sólo una vez optó al Goya al mejor actor, por 800 balas de Álex de la Iglesia, un papel que escribieron expresamente para él, y donde derrochó carisma.
Aunque lo intentaron cientos de veces, los franceses nunca pudieron acabar con nuestro Curro Jiménez, ha tenido que ser el ‘maldito’ cáncer el que se lo ha llevado. Gracias por todas esas horas de diversión, Curro Jiménez.