Entrada etiquetada ‘Granjero busca esposa’

Macromachismos

07

10 2016

Javier J. Díaz. Se habla mucho (y con razón) de los micromachismos, esas prácticas machistas del día a día, sútiles y casi desapercibidas, que perpetúan este mal en la sociedad. Se habla también mucho de que algunos programas esconden actitudes machistas y son desiguales en cuanto a género a pesar de la necesidad que hay en España (y en casi todo el mundo) de concienciar sobre la igualdad. Granjero busca esposa es un flagrante ejemplo no ya de micromachismo, sino de macromachismo. Hombres en el cómodo papel de neandertales, mujeres denigrándose por ser elegidas como ‘florero’ y un presentador (y un programa y una cadena entera) perpetuando el machismo. La reflexión que hay que hacerse en este punto es: ¿Dónde está el límite de la búsqueda de audiencia a costa de fomentar lo que sea incluida la exaltación del machismo? En este espacio, los ‘granjeros’ ningunean a las mujeres, las ven como objetos sexuales y se ríen básicamente de ellas en su cara, induciéndolas a que sean sumisas o serán expulsadas del concurso. La audiencia, de momento, les está dando la espalda. Parece que sin Luján Argüelles, la mujer con nombre de parada de metro, que siempre ponía un poco de orden, la innecesaria fórmula de perpetuar el machismo ya no funciona tan bien. Ahora solo falta que Cuatro se de cuenta.

Amor campestre

18

11 2011

Josep Oliver. El pasado miércoles finalizó la cuarta entrega de Granjero busca esposa, el peculiar concurso-reality en el que Cuatro busca pareja a diversos trabajadores del agro de nuestra piel de toro. No puedo evitarlo; siento cierta debilidad por este concurso. Dentro de la hiperrealidad -o la falsedad, como quieran ustedes- que nos vende la televisión, Granjero busca esposa es aún un lugar donde encontrar reacciones genuinas, sentimientos en estado puro. No en las señoritas que van a los pueblos a intentar cortejar al señor granjero -muchas de ellas ya vienen con un papel aprendido, incluso alguna de ellas tiene claro que ni en broma trocaría su vida urbanita por una nueva entre vacas y cerdos-, mas sí en los protagonistas, ellos. Muchos de ellos poseen la inteligencia y a la vez la simpleza del campo. Una simpleza no en sentido despectivo, sino en el de una inocencia genuina de quien no ha sido todavía embrutecido por la mentalidad amoral y ultracapitalista de la televisión. Es por eso que el programa, tras cuatro años, sigue teniendo éxito y atractivo para los espectadores. Ese aspecto bonachón, esa buena fe, esa autenticidad de los granjeros es en lo que estriba, en mi opinión, el éxito de este espacio.