Entrada etiquetada ‘La noria’

Cara o cruz

15

11 2011

Josep Oliver. Parece mentira que un hombre hecho y derecho como Jordi González quisiera defender lo indefendible tras lo que se vivió en su programa La Noria después de la visita (previo pase por caja) de la madre de ‘El cuco’. Jordi lloriqueó un poco diciendo que el programa había sido vilipendiado y escupido, sobre todo desde las redes sociales, y a qué venía tanta crucifixión mediática. Él sabrá en qué fregados se mete; de momento su espacio tiene doce anunciantes importantes menos. Nada que ver con, curiosamente, alguien que no es periodista y que por contra realizó un brillante ejercicio de periodismo entrevistando a Rubalcaba y Rajoy el pasado domingo. Jordi Évole y su equipo en Salvados abordó el tema de las próximas elecciones nacionales como sólo él sabe: haciendo preguntas duras, echando sal en la herida, incomodando y haciendo sudar a los candidatos. Ambos seguramente accedieron a la entrevista por pura cuestión de popularidad: sabían qué, decirle que no era echarse tierra encima, y con todo, era un trance malo de pasar. Aun así, Salvados no pudo evitar hacer algo al parecer inevitable: centrarse en el bipartidismo. ¿Sólo importan Mariano y Alfredo? ¿Hay más alternativas? Creo yo que es sólo cuestión de ponerse.

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Justo merecido

08

11 2011

Neus Aguiló. Jordi González pataleó el sábado en La Noria porque algunas marcas se negaron a emitir publicidad tras la entrevista que realizó hace diez días a la madre de El Cuco, menor imputado en la muerte de Marta del Castillo. A la fuga de anunciantes, que obviamente lleva consigo una importante fuga económica, se ha añadido el daño al amor propio de la cadena, que se ha defendido insinuando que Antena 3 y Cuatro también pagaron en su momento a la madre del criminal. Lo importante es que, aunque sea por una vez, a Telecinco no le ha salido gratis remover en lo más hondo de la basura y por fin alguien -en este caso determinadas marcas publicitarias- le ha puesto los puntos sobre las íes. Desde las redes sociales se ha ejercido presión para que ninguna marca se anunciara en el programa del presentador catalán y parece que, en cierta medida, se ha logrado el objetivo pues Vodafone solicitó que se retirara su publicidad del programa del sábado, aunque Telecinco no hizo caso a la petición y siguió emitiendo los anuncios alegando motivos técnicos. En fin, ojalá que cada vez que las cadenas sobrepasen los límites de la ética reciban, como en este caso, su justo merecido.

El mal camino de Telecinco

08

11 2011

Urko Urbieta. Telecinco no deja de sorprenderme últimamente. Yo, de verdad, intento defender algunos de sus dudosos programas, sus ridículas polémicas y sus más que cuestionables ‘periodistas’ y colaboradores estrella pero la senda que está siguiendo en los últimos meses empieza a ser preocupante y, sobre todo, me llama la atención que su máximo dirigente, Paolo Vasile, anime este camino y crea que tiene toda la razón.
La polémica que se ha formado con la entrevista en La noria a la madre de ‘El Cuco’, implicado en la desaparición de Marta del Castillo, solo ha puesto de manifiesto que no todo vale para conseguir audiencia y que esta peligrosa senda que está tomando Telecinco le va a pasar factura antes de lo que esperaban. Hasta cuatro marcas han retirado esta semana sus anuncios del programa presentado por Jordi González que, por cierto, se ha dedicado a atacarlas vía Twiter, cuando lo lógico es que hubiera entonado el ‘mea culpa’ por entrevistar a semejante personaje (aunque la madre no tiene la culpa de lo que ha hecho su hijo). Señores de Telecinco, déjense de putas y chulos, rabietas sinsentido, programas basura y hagan lo que tiene que hacer, televisión. Si no les pasará como hace más de quince años, cuando el momento ‘mamachicho’ se pasó de moda.

Blood money

03

11 2011

Josep Oliver. El sábado pasado asistimos a un bochornoso espectáculo en la «cadena amiga». Bueno, al menos quienes sintonizaron «La noria» para presenciar la entrevista a Rosalía García, la madre de ‘El Cuco’, implicado en el caso del asesinato de Marta del Castillo. Como siempre, internet reaccionó con rapidez y mostró su rechazo al programa. Jordi González, sorprendido, reaccionaba en su twitter diciendo «De repente leo cientos de mensajes de repulsa a la presencia en el programa de mañana de la madre de ‘El Cuco’. Por qué esa entrevista tiene interés en El País o El Mundo y no en Telecinco?» La diferencia estriba, quizá, Jordi, en que en tu programa la susodicha señora se embolsaba 10.000 euros. El presentador, al inicio del programa, esgrimió las sublimes razones de la libertad de expresión y de prensa. Por su parte, la señora, aconsejada por sus abogados, habló sin que se le viera la cara y una de sus cláusulas para aparecer en pantalla fue que no se conociera el dato de lo que había cobrado. Cuando hay tantas cosas que no pueden salir a la luz, empuñar la bandera de la libertad de expresión puede parecer algo hipócrita, amigo Jordi.

Miedo y asco en Telecinco

31

10 2011

Gemma Marchena. Esta misma semana Leticia Sabater intentaba pegarse con Aída Nízar en el programa Acorralados. Otra asistente al programa reclamaba entre aullidos a la ex GH que cuidara la higiene de su escote, aunque en otros términos menos delicados, claro. No es un hecho aislado, pero no es el peor. Que unas mamarrachas se insulten en televisión no molesta. Se cambia de canal y es como no existiera. Hay otras cosas que me ponen del hígado y aunque no las vea, trascienden. Por ejemplo, los 10.000 euros que pagarán a la madre de El Cuco, el tierno chaval que con sólo 15 años quedó implicado en el asesinato y desaparición de Marta del Castillo. Los encargados de firmar el cheque serán los del programa La Noria. Veremos si Jordi González será capaz de sacarle más información que los jueces, abogados y fiscales en el juicio que se está celebrando estos días. Mientras todos los acusados tienen serios problemas de memoria y nadie sabe donde está Marta, las lenguas y las memorias se afilan ante el dinero fresco. Todo sea que pasen por plató todos los implicados a ver si así se dignan a decir la verdad de una maldita vez.