Entrada etiquetada ‘Manu Carreño’

Cuidado

27

06 2016

Emili Gené Vila. De pequeño teníamos en el cole un profesor de Formación del Espíritu Nacional muy aficionado a usar la muletilla ‘¿zabe?’. Debía ser andaluz y metía la pregunta retórica en cualquier hueco de sus explicaciones, de tal forma que le llamábamos Zabe y dedicábamos sus clases a contar el número de veces que repetía la expresión. Hacíamos apuestas y clasificaciones,  de forma que nos entreteníamos más que en otras asignaturas. No me pasa lo mismo con los locutores de Telecinco que narran la Eurocopa. No me estimula ni divierte la avalancha de ‘cuidado’ que se multiplica en cada partido. Cuidado con este balón. Cuidado con el contraataque. Cuidado. Cuidado que puede perderla. Cuidado que nos pueden hacer daño. Cuidado al centrar. Cuidado con la concentración. Cuidado, cuidado, cuidado. Cuenten, como hacíamos de pequeños en aquellas aulas monótonas, la cantidad de ‘cuidados’ que suman Camacho, Manu Carreño y José Antonio Luque. Kiko se salva. Ya les adelanto que se sorprenderán. ¿Treinta cuidados por partido? Se equivocan. Son más, muchos más. Más que una muletilla, es el principio básico de todo un manual de estilo. Machacón y paternalista. Entrometido y enfático. ¡Socorro!

No más eurodramas

17

06 2016

Javier J. Díaz. Quién dijo que el eurodrama sucede sólo en Eurovisión? En la Eurocopa de Francia se está viviendo uno, muy grave y con la televisión y ‘La Roja’ de fondo, causando daños colaterales a los telespectadores. El España-Turquía de hoy, a pesar de que la selección ganó el primero partido, tendrá su parte dramática: la narración de Manu Carreño. El elegido por Mediaset para conducir los partidos de España y los más importantes del torneo está en pleno auge profesional, tras ser confirmado por la Ser para presentar la nueva etapa de El Larguero. Sin embargo, su narración, resumiendo mucho, cansa. En palabras eurovisivas: 0 points to Carreño. M. C. es el nuevo rey de los eurodramas. ¿La razón? Se precipita y se acelera como si fuera un motor pasado de revoluciones. Por si es poco sufrir con los problemas con el gol de España, Carreño no ayuda en absoluto a disfrutar del partido y de la narración. No tiene elocuencia ni intensidad y es un exagerado en toda regla. Para aumentar la dramaturgia, está acompañado en los comentarios por José Antonio Camacho y Kiko Narváez, dos fanáticos de España que solo aportan palabras más propias de la grada que del micrófono, sin añadidos útiles para el televidente y socialmente evitables. En definitiva, un trío que desprende pereza. Tres charlatanes nerviosos y fanáticos que aportan muy poco a lo que debería ser una teórica narración y convierten la locución de partidos en un eurodrama futbolístico, y ya basta con el eurovisivo.