Entrada etiquetada ‘Mujeres y hombres y viceversa’

‘Pues haber estudiao’

02

08 2017

IRIS LUQUE. Oriana Marzolli, ex tronista en Mujeres y Hombres y Viceversa, ha empezado a colaborar en este mismo programa como ‘asesora del amor’. Oriana es una de esas mujeres que tienen el ego más grande que las pestañas postizas que usa los sábados. Sólo hay que mirar su cuenta de Twitter: el 90 por ciento son halagos de sus fans que ella comparte orgullosa. ¿Qué hace una mujer como esta en televisión? Sus fans son peligrosamente jóvenes, su programa se emite en horario infantil y las enseñanzas que imparte versan sobre llevar tacones de 15 centímetros –eso sí, con mucho glamour–. Muchos de nosotros nos escandalizamos de que haya gente así en televisión, pero si nos paramos a pensar, hasta en las más altas esferas muchos de los asesores son gente sin formación. Quizá no deberíamos culpar a Oriana. Quizá deberíamos empezar a pensar que es la sociedad la que tiene un modelo que premia al que más cara le echa mientras hay millones de personas válidas sin trabajo. Lo que queda claro es que podemos empezar a desterrar la famosa expresión ‘Pues haber estudiao‘. Que pena.

Petición para Telecinco

31

03 2017

Lluc García. Varias cadenas componen la parrilla televisiva española pero ninguna con una programación tan vergonzosa como Telecinco. Tengo que reconocer que todavía no he encontrado un canal con una guía de televisión objetiva en España.    Cada uno, como ocurre en la mayoría de países, está sujeto a una ideología política y enfocado de forma subjetiva. TVE, más cercana al Gobierno, y La Sexta, con una línea más de izquierdas, serían algunos ejemplos. No obstante, la cadena dirigida por Paolo Vasile sigue sin emitir ningún espacio televisivo basado en la seriedad, ni tan solo sus telediarios. Está más bien enfocada al entretenimiento, al sensacionalismo y a la prensa rosa fucsia chillón. Sálvame naranja, limón o deluxe, Gran Hermano, Supervivientes, Mujeres y hombres y viceversa, entre muchos otros, son programas que no aportan nada al espectador, pero con los cuales la cadena hace más negocio. Que quede claro, no estoy pidiendo que se emitan todos los días documentales, sino un espacio que deje al margen el enfoque actual, se centre en enriquecer a los espectadores y demuestre la verdadera profesionalidad de sus trabajadores.

Hombres y mujeres sin cerebro

23

03 2016

Nacho Jimenez. Un insulto a la inteligencia, a valores como el esfuerzo y la constancia, a esos jóvenes que estudian y trabajan duro para llegar a ser alguien, sea quién sea ese alguien, y, sobre todo, a los telespectadores. Mujeres y hombres y viceversa se ha convertido en una academia de la estupidez humana, una plataforma para la Generación Ni-Ni que, encima, se enorgullece de ello. En este show, tener la ESO es casi un hito, inalcanzable para la mayoría de sus participantes. En serio, no soy un hater, aunque lo parezca, pero es que hacer zapping y toparte con este programa es un empuje definitivo al suicidio, no es posible que la juventud española se haya convertido en esto, porque no nos engañemos, esos concursantes reflejan a un sector importante de nuestros jóvenes, el futuro. Es más, sus seguidores no se quedan lejos. Ayer, para dar cobertura a los atentados de Bruselas, Telecinco canceló la emisión y sus fans no se callaron en su red social de referencia, Twitter –antes lo era Tuenti–:«Qué más da lo que pase en un aeropuerto, es más importante un programa que lo ve ‘toah la peña’». Esto último es literal. No hace falta decir nada más…

Apareamiento entre homínidos

22

08 2015

Gemma Marchena. Jennifer llora tras confesar que entre Leo y ella ha habido tonteo fuera de Mujeres y Hombres y Viceversa. ¿Quién es Jennifer? Pues se ve que es una ‘tronista’, una moza que se sienta en un trono para que una docena de mastuerzos de gimnasio la pretendan delante de las cámaras. Lo que viene siendo un reportaje de La 2 sobre hábitos de apareamiento entre jóvenes humanos. Jennifer llora delante de las cámaras porque la han pillado con el ‘carrito del helado’. La muchacha ha osado mandarse mensajes con el tal Leo (un chico que no es candidato oficial) después de programa. Él la invitó a cenar, propuesta que Jennifer rechazó para no ofender a los otros, porque ya saben ustedes que en la Edad Media, época en la que está anclada el programa, no está bien visto que una mujer tenga voluntad propia.
El puñado de homínidos con cresta y tatuaje monta en cólera: como se le ocurre hablar con ese chico, mientras ellos están en el programa. «Leo está jugando sucio y nosotros estamos perdiendo el tiempo», dicen los tipos. Mientras tanto, analizan los mensajes del móvil de la tal Jennifer y los tuits intercambiados con el chico. Ella llora y se le corre el rimmel. Uno de los pretendientes sale del plató y ella corre detrás de él: «Ha sido fallo mío por seguirle en Twitter, pero yo no quería hacerle daño a nadie y lo siento». No voy a hablarles de feminismo, maltrato, dignidad ni cifras de malos tratos. Ya está todo dicho. Felicidades, Jennifer.

La princesa del pueblo

20

01 2015

Neus Aguiló. Telecinco ha estrenado otro ‘Gran Hermano’, esta vez con concursantes VIP. Lo de que son famosos es un decir porque en algunos casos hay que buscar en Google para saber quiénes son. La casa se ha llenado de algún extronista de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’, un torero al que le pierde salir en las revistas del corazón, el estrafalario vidente Sandro Rey, el desquiciado Víctor Sandoval, Kiko Rivera y Belén Esteban, entre otros (los Chunguitos se han ido por la puerta de atrás por sus comentarios racistas y homófobos). Si la princesa del pueblo no abandona por voluntad propia, tiene todas las papeletas para ganar. En primer lugar, tiene a su favor a las lenguas viperinas de ‘Sálvame’, preparadas para defender a muerte a su compañera. Además,  cuenta con el apoyo incondicional de un gran número de marujas (y marujos), entregadas a su ídolo, que para eso es la princesa del pueblo. La de San Blas echará unas lagrimitas (me dicen que ya se ha puesto manos a la obra), apelará a su hija Andreita, y se hará la víctima -con razón o sin ella- por las injusticias que irá sufriendo a lo largo del reality. En fin, un programa del todo prescindible.

Con el culo al aire

19

11 2014

Nacho Jiménez. Parecía que el éxito del nuevo dating-show de cuatro, Adán y Eva, iba a ser una moda pasajera; el morbo de ver a chicos y chicas desnudos en una isla ‘desierta’ suscitaba interés, pero una vez visto un episodio, ya está. Nada más lejos de la realidad. La audiencia arropa cada semana este programa que no dista mucho de otros del mismo estilo, como Mujeres, hombres y viceversa, una mezcla explosiva de chonis, chulitos de barrio con más pinchazos en sus músculos que el brazo de un yonqui… ¡y avatares! Bueno, pues resulta que a la gente le encanta ver pechos desnudos, ‘colitas’ al aire…, porque Adán y Eva ofrece poco más de eso. ¿Cuál es el secreto de su repercusión entonces? Quizás el poder desprenderse de un juicio en una primera impresión por la vestimenta, el peinado, que todo sea perfecto. Los concursantes, por llamarlos de alguna manera, se muestran tal y como son, y entre otros aspectos he descubierto que los españoles odiamos los pelos, tanto ellas como ellos, todos bien depilados. Y eso que ya lo dice el dicho, donde hay pelo hay alegría. Al menos es una gran noticia para los centros de estética y depilación.

Terrible TT

13

06 2014

Javier J. Díaz. Cada mediodía suelo ver en Twitter que el hashtag #hymyv aparece de repente durante un buen rato, seguido por unos cuantos nombres anónimos de personas que no sé quién son ni nunca he oído hablar de ellos. Siempre pico, y siempre pienso: ¿Quiénes serán? La decepción máxima, pena y fatiga me llega cuando veo que vuelve a referirse posiblemente al programa más penoso de todos los que se han hecho en los últimos años (a excepción de Sálvame y sucedáneos) en la televisión que actualmente se emite (en el 90 % de los casos por desgracia) en nuestro país.
‘Mujeres y Hombres y Viceversa’ es un cántico televisivo a la incultura, a la filosofía de los vividores y de esa generación denominada ‘ni-ni’ que ya ha crecido y busca un modelo de negocio inexistente y carente de sostenibilidad. Jóvenes hormonados y chicas operadas partícipes de un mercado de carne que buscan desesperadamente en la fama oportunista su salida profesional. Pero lo peor no son ellos y ellas, causas perdidas irrecuperables, sino los telespectadores que día tras día avalan este tipo de propuestas y perpetúan un modelo que debería desaparecer de forma instantánea.
Cántico en el que participa Emma García, la que fuera presentadora con proyección, ahora convertida en una sombra de sí misma, que ni se cree su papel. Solo se cree su sueldo a fin de mes. Pura vocación. Mercenaria, por supuesto.

Televisión choni

11

11 2012

Urko Urbieta. Me preguntaba hace unos días a qué público va dirigido ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o Gandía shore.
Al ser tan atrevido –y pensar en el interés de los lectores– me propuse el ‘desafío choni’… atentos, únicamente para valientes. El domingo estuve viendo en MTV (tapándome con un cojín por la vergüenza) ese fenómeno ‘basura’ que es Gandía Shore. Lo único de lo que me enteré es que una rubia teñida –Ylenia (en serio, ¿quién le puso el nombre?)– decidía seguir en el programa gracias al apoyo de otro concursante, de nombre Labrador (¿en serio?).
El lunes ‘degusté’ Mujeres y hombres, con Rafa Mora y Julián Contreras Jr. entre otros especímenes, dando consejos a unas chicas para conquistar a un ‘musculitos’ que las trataba como una mierda. Sin olvidar que el jueves en ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, un grupo de madres obsesionadas por librarse de sus inútiles hijos estaban dispuestas a ‘regalarlos’ a unas ‘buenas para nada’.
No sé si estos espacios van dirigidos a ‘chonis’ y ‘canis’ sin intereses culturales y con ídolos como CR7, Paquirrín, Rafa Mora o Pitbull… pero seguro que si los siguen todos pierden alguna neurona… ¿qué era una neurona? Oh dios mío…

Oda al chonismo

17

10 2012

Nacho Jiménez. Ser choni está de moda. El éxito de programas como Mujeres y hombres y viceversa o ¿Quién quiere casarse con mi hijo? ponen de manifiesto esta tendencia a engancharse a programas de telerrealidad que no aportan nada en el apartado intelectual, pero sí, y mucho, al del entretenimiento –para quien le guste, claro–. Da la casualidad de que los espacios citados anteriormente son de Mediaset (sic), queda dicho. El paradigma del chonismo y la chulería vacía de contenido e inteligencia alguna llega con el nuevo éxito de MTV España, Gandía Shore, la adaptación española de un formato que en Estados Unidos ha arrasado con Jersey Shore. Atención a sus protagonistas: cuatro chicos y cuatro chicas que sólo piensan en salir de fiesta, ponerse monos, beberse hasta los floreros y, sobre todo, tener mucho sexo, cuanto más mejor. El plan no está mal, ¿no? Poco más que decir de un programa que ha pulverizado los audimetros y que apunta muy alto. Quédense con sus nombres: Core, Abraham, Gata, Ylenia, Clavelito, Labrador (What the hell?), Arantxa y Esteban. Señoras, señores y chonis, empieza el espectáculo.

La perspectiva del tiempo

15

03 2012

Josep Oliver. ¿Saben eso de que uno está muy pendiente de algo, por tonto que sea, hasta casi el punto de la obsesión? En nuestra egolatría, pensamos que todo el mundo hace lo mismo. Y, al dejarlo, nos ocurre lo contrario: nos sentimos fantásticamente sin esa carga que ocupa nuestro tiempo, y nos preguntamos por qué los demás lo hacen, o incluso más: que esa cosa va perdiendo importancia, no sólo para nosotros, sino para el resto del mundo. Eso es lo que me pasa con programas basura como Gran hermano, o Mujeres y hombres y viceversa, o cosas así. Cuando empezaron, los seguí con la avidez que provocan las novedades morbosas, pero al cabo del tiempo, cuando uno lo relativiza, se da cuenta de lo absurdo que resulta. Lo estúpidos que resultan los papanatas que discuten tonterías absurdas que no importan a nadie en Sálvame. Lo ridículo que es ver pasar el curso de los días de un grupo de bobos encerrados en una casa sin nada que hacer.
Cuando uno ve estos programas con la perspectiva que da el tiempo, se da cuenta de que uno le daba importancia, precisamente, a todo menos a lo que la tenía de verdad.