Entrada etiquetada ‘Pesadilla en la cocina’

Chicote Krueger

11

01 2013

Javier J. Díaz. Tantos años pensando en que la auténtica pesadilla estaba en Elm Street, en las garras del feroz y antiestético Freddy Krueger y resulta que ahora nos enteramos de que el primo malo de Eduardo Manostijeras está completamente desfasado. Ahora, las pesadillas, ya no las sufren adolescentes, sino los cocineros de los restaurantes que pisa el chef Chicote.
La Sexta emite por sorpresa la nueva temporada de la efectiva ‘Pesadilla en la cocina’ a partir del prime time de este domingo, cambiando su día de emisión, enfrentándose directamente a Frank de la Jungla y a los peliculones Australia y Terminator Salvation. El también antiestético Chicote pondrá en su sitio a otros cocineros antiestéticos como él, pero más vulgares y maleducados que se ahogan en su propio negocio y necesitan ayuda, que luego durante el reality, suelen rechazar.
Este espacio aborda el declive de muchos negocios culinarios por el inexistente don de los que lo regentan. Sin embargo, la fuerza del reality está en este caso en el papel del chef, que intenta ver a los dueños que sus propios negocios son un fracaso con la escasa clientela, mirando. El peculiar Chicote se convierte en una Mercedes Milá gastronómica poniendo a todos en su sitio. Polémico y amarillo. Perfecto para nuestra televisión.

De lo bueno lo mejor

30

12 2012

Urko Urbieta. A un día para acabar el 2012 toca hacer repaso. Éxitos de audiencia… y fracasos más que merecidos, programas muy potables… y otros no tanto, despedidas largamente anunciadas… 2012 ha dado de sí.
Este año, la ficción no ha sido la estrella de la programación, ‘pseudorealitys’ como Pesadilla en la cocina, ¿Quién quiere casarse con mi hijo? o Perdidos en la ciudad, han demostrado el hambre que tenemos de este tipo de programas –más guionizados que reales– con unas audiencias notables. Además, es importante destacar dos éxitos, como La voz, el ‘talent show’ que Telecinco sí ha sabido vender –y que A3 no consiguió con El número 1, a pesar de tener un jurado mucho más interesante–; y Salvados, el programa de denuncia de Jordi Evolé, que han arrasado muy merecidamente.
Hablando de ficción, con Cuéntame, Gran reserva, Los misterios de Laura y Águila roja ‘congeladas’ por la crisis, nos hemos despedido de Hospital Central (tras 300 episodios), Hispania y Los protegidos. Entre los estrenos, dijeron adiós tan rápido como llegaron Toledo, La fuga, Imperium y Stamos Okupados; mientras que Frágiles y Con el culo al aire han sabido hacerse un hueco. Por su parte, Isabel y Gran hotel se han convertido, sin duda, en las joyas de la ficción. Desde luego, un año para NO olvidar.

Oído, ‘Chicote’

28

11 2012

Nacho Jiménez. Si existe una profesión dura y exigente como la que más, ésa es la de chef de cocina. Lo sé de buena tinta, algunos me entenderán… Para ser un buen chef y contar con una cocina ejemplar y deliciosa se necesitan, básicamente, dos ingredientes:buena materia prima y una ‘pizquita’ de amor, dos cosas de las que, precisamente, carecen los restaurantes protagonistas del nuevo y exitoso reality de La Sexta, Pesadilla en la cocina, que presenta el carismático e implacable Alberto Chicote. La dinámica del espacio es sencilla:un restaurante en apuros y desastroso necesita la ayuda de Chicote –genial con su vestimenta basada en estampados ‘chillones’–. El programa cumple sobradamente con su misión: entretener y, ante todo, no aburrir en ningún momento. Quizás su ritmo es demasiado acelerado y, en ocasiones, parece que algo falla en el clímax –el conflicto se resuelve de manera casi desapercibida para el espectador–. Si bien algunos personajes que protagonizan los casos resultan, a veces, demasiado forzados y casi actuados, Pesadilla en la cocina engancha y, sobre todo, encandila a los ‘estómagos’ más exigentes.

Pesadilla a la española

01

11 2012

Jennifer Munar. Al chef norteamericano Gordon Ramsey le ha salido un duro competidor en nuestro país: Alberto Chicote. El famoso cocinero madrileño es el encargado de reformar los bares y restaurantes españoles en nuestra versión de Pesadilla en la cocina.
La dinámica del ‘reality’ es muy simple: un cocinero profesional, en este caso Chicote, va a un restaurante a punto de la quiebra (normalmente con razón, pues está lleno de porquería hasta el techo y tiene unos empleados más inútiles que Mariló Montero hablando de trasplantes de órganos) para ayudar a los propietarios a convertirlo en un lugar de éxito. Adelanto que, después de cientos de reprimendas y montones de dinero invertidos en reformas, suelen conseguirlo.
La semana pasada se emitió el primer programa de la versión española y Alberto Chicote dejó unas cuantas frases para el recuerdo, como: «Esta cámara y la Matanza de Texas son lo mismo»; o «No es cuestión de pasta, sino de ser un cerdo», cuando el propietario del bar le insinuó que no limpiaban porque no tenían dinero.
Esta noche, el cocinero madrileño irá a un nuevo local y, por lo menos yo, ardo en deseos de ver qué pocilga trata de convertir en un restaurante habitable.

Pesadilla en la televisión

08

09 2012

Gemma Marchena. Ya queda menos para el estreno de Pesadilla en la cocina, la incursión del chef Alberto Chicote que intenta salvar a restaurantes en crisis. Las primeras imágenes del reality son de lo más suculentas: un ratón en el lavavajillas, kilos de grasa que impregnan las paredes de una cocina, platos repletos de salsas requemadas, carne picada cruda de color verde, filetes de ternera y pollo sin cocinar y mezcladas en un mismo envase… Estremecedor. Y esto se ve en la hostelería española, que no es lo mismo que en la versión original del chef Gordon Ramsay, que recorre los peores tugurios de Gran Bretaña y Estados Unidos. La versión española está a la espera de emitirse en La Sexta pero ya pueden verse las primeras imágenes en Internet que confirman que la gente no tiene vergüenza. Porque vamos a ver, está muy claro que cuando piden socorro a un programa eso conlleva un ejercicio de humillación pública. Al fin y al cabo, Chicote muestra al televidente las vergüenzas de su cocina pero eso no le ha importado al centenar de restaurantes nacionales que se presentaron al casting. Ahora bien, en la versión de Ramsay, fueron muchos los locales que acabaron cerrando pese a la ayuda del programa e incluso dos cocineros acabaron suicidándose. Igual la tele no es la solución a sus males.