Entrada etiquetada ‘Rubén Cortada’

Si Robin Williams levantara la cabeza…

06

09 2017

Urko Urbieta. Si a Ella es tu padre le quitas 40 minutos de duración y contara con un intérprete menos equivocado que Rubén Cortada para uno de los personajes principales –no es un buen actor y su vis cómica brilla por su ausencia–, estaríamos ante un producto digno de ver. Pero no. La premisa de la nueva comedia de Telecinco es tan blanca y familiar que parece escrita en los 90. Sigue a Sergio (Carlos Santos), un padre que pierde la custodia compartida y se somete a intensas sesiones de maquillaje para hacerse pasar por mujer y trabajar de profesora de música en la escuela de sus hijos con el nombre de Avelina. El enredo está servido. Lo mejor de Ella es tu padre es la esforzada interpretación de Carlos Santos (El hombre de las mil caras) como Sergio/Avelina y su increíble transformación física; sin olvidar a Belén Cuesta y María Castro, al borde de un ataque de nervios constante. Los guionistas de la serie no tienen reparos en dejarnos claro que se inspiran en películas como Tootsie, Sra. Doubfire o Escuela de rock. Ahora depende de cada espectador estar interesado en este batiburrillo de ideas. No es mi caso.

Los malos también se enamoran

27

11 2016

Urko Urbieta. Telecinco ha pasado la novela de Nieves Herrero, Lo que escondían sus ojos, por la thermomix del gusto de sus espectadores para dar a luz una miniserie, que a ratos parece un anuncio de Ferrero Rocher, otras juega a querer ser un melodrama clásico tipo Madame Bovary, e incluso intenta atrapar a los fans de El tiempo entre costuras, con una trama de espías bastante más interesante que la historia de amor de sus protagonistas. La miniserie cuenta la relación adúltera entre uno de los altos cargos del primer gobierno de Franco, el temible Serrano Súñer –aquí vergonzosamente dulcificado y al que venden como héroe romántico–, y la que fue musa de Balenciaga, la Marquesa de Llanzol. Olvídense de la España de postguerra. Que la mayor parte de los españoles estuviese pasando hambre y penurias en esa época importa más bien poco a los responsables de Lo que escondían sus ojos. Solo buscan mostrar una España franquista endulcorada, llena de fiestas, champán y trajes de alta costura. El primer capítulo, con una dirección acartonada de Salvador Calvo, se beneficia de una excelente Blanca Suárez y un competente reparto de secundarios. Eso sí, el flojísimo trabajo de Rubén Cortada (ay, ese acento que se le escapa a ratos) y la nula química con su partenaire arruinan los pocos logros de la serie.

Policías y cocineros en la tele

11

09 2015

Julio Bastida. Las diferentes cadenas nacionales de televisión están apostando en los últimos años por incrementar el número de series, secciones y programas policiacos en sus parrillas. Hace unos días, Televisión Española estrenaba con grandes datos de audiencia (19,5%)  de cuota de pantalla y 3.309.000 espectadores en el horario de máxima audiencia la serie ‘Olmos y Robles‘. Pepe Viyuela y Rubén Cortada en el papel de guardias civiles, de caracteres totalmente opuestos,  que integran un equipo con la misión de resolver todo tipo de casos, pero que al final resulta que nada es lo que parece. La apuesta por este género policiaco está funcionando muy bien a las cadenas generalistas y la oferta es muy variada. Los misterios de Laura, Policías en Acción, El Príncipe,  secciones específicas en espacios como Espejo Público, El programa de Ana Rosa, Más vale tarde, Crònica 112 (IB3 Televisió) etc… son tan solo una pequeña muestra de la fuerza con la que están irrumpiendo los programas que tienen como protagonistas a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Los policías y guardias civiles son los nuevos cocineros de la tele. Hemos cambiado a los ‘cocinillas’ como Alberto Chicote o Carlos Arguiñano por ‘pikoletos’ y ‘maderos’ 3.0.

La carne en el asador

10

05 2015

Urko Urbieta. Les puedo asegurar que aplaudí como loco la primera tanda de episodios de El Príncipe, pero tenía mis dudas sobre su segunda temporada. En mi opinión, querían estirar el chicle de una intriga que no daba para más allá de sus 13 primeros capítulos. Pero me he equivocado. Los nuevos episodios han puesto toda la carne en el asador desde el primer minuto, y cumplen con creces la máxima de toda serie o película de intriga: hacer creer al espectador que todo está resuelto y, a continuación, dar un giro inesperado a la trama para dejar sin respiro al sufrido espectador. Los guionistas de El Príncipe, más listos que nadie, juegan esta temporada sobre seguro. Saben que el clamoroso éxito de su primera tanda de capítulos –con una media de más de cinco millones de espectadores y un 26.8% de share– se debe a la novedad de la historia, a la intriga bien llevada, a los giros locos (aunque previsibles, seamos sinceros), así como a las dosis de carne de gimnasio de Álex González y Rubén Cortada, y las curvas exóticas de Hiba Abouk. Por decir algo malo, porque la serie de Telecinco no es perfecta: tiene tramas y secuencias cogidas por los pelos. Y por desear algo, le rogaría a Hiba Abouk (Fátima) que fuera a clases de interpretación, porque recita sus diálogos como si leyera las ofertas del Mercadona, destrozando así cualquier escena romántica con sus compañeros, bastante más solventes.