Entrada etiquetada ‘serie de televisión’

Visitando el ‘Gran hotel’

17

10 2011

Urko Urbieta. Aunque A3 repita y repita que no es verdad que su nueva serie estrella, Gran Hotel, no intenta parecerse a la grandiosa Downton Abbey (no se pierdan la 2ª temporada), miente porque se inspira, y mucho, en la ficción inglesa, eso sí, con gusto (ver los títulos de crédito).
Según la productora de la serie, Bambú (Gran reserva, Hispania), A3 les pidió una serie de misterio y Gran Hotel ha sido el resultado. Una serie española muy digna, grabada en espectaculares exteriores como el palacio de la Magdalena (Santander) y que ha logrado reunir a cuatro millones de espectadores la noche de los martes.
La dirección de la serie brilla, vamos, a años luz de lo que se estila en España (ver Cheers) y con un guión que sabe conjugar la trama de misterio (la desaparición de Cristina, hermana del protagonista) y las relaciones entre criados y señores en la España de 1905.
El problema, unir a los jóvenes y guapos Amaia Salamanca y Yon González (no son malos actores pero, desde luego, bastante limitados), con tres DAMAS (con mayúsculas) de nuestro cine como son Adriana Ozores (se lo pasa en grande como la mala de la serie), Concha Velasco (¡qué miradas!) y Asunción Balaguer (la robaescenas oficial), es un casi un crimen. A pesar de este problemilla, un aplauso para A3.

Asesinos en Seattle

17

10 2011

Gemma Marchena. La Sexta ha empezado la emisión de la serie The Killing, otra serie policiaca más pero ¿igual que las demás? Ni mucho menos. No tiene el glamour ni las últimas tecnologías de CSI y tampoco hay listillos como en El Mentalista. En The Killing no se estudian huesos o restos humanos con frialdad. La serie se sitúa en Seattle, donde siempre llueve, donde sus protagonistas siempre se olvidan del paraguas y van calados hasta los huesos. Esa humedad, esa frialdad, el ambiente gris y triste… Todo lo impregna. No hay lugar para bromas: ha muerto una chica y aquí todos lloran. Incluso la policía que dirige la investigación, la pelirroja Linden, transmite la sensación de tener un perpetuo nudo en el estómago. Lo más terrible, sin duda, es el difícil peregrinar que hacen los padres en los primeros capítulos, desde que la chica desaparece hasta la preparación del entierro. Y mientras, continúa la búsqueda del asesino esquivo con una detective que es mala madre y hace promesas torpes a las víctimas. Olvídense de los capítulos autoconclusivos de Se ha escrito un crimen: aquí las investigaciones son duras y llenas de obstáculos. Lo cierto es que The Killing peca de tramposa en sus constantesa giros de argumento, pero eso no me ha impedido verla de una sentada y quedarme con ganas de más. Desde aquí les digo que la dosis de un capítulo doble a la semana les sabrá a poco.

La pecera «yanky»

14

10 2011

Javier J. Díaz. Las pocas series españoles de calidad que existen están completamente relegadas a horas en las que nadie ve la televisión y a cadenas que poca gente sintoniza. Eso o desaparecer.
Sin embargo, aún así hay algunas que se defienden con las pocas armas de las que disponen.
En esta guerra, ciertas producciones se atreven a destacar y dar el salto a otros lares donde puedan ser más apreciadas. A la magnífica La pecera de Eva le ha llegado (por fin) su turno. Tras pasar por La Siete y Factoría de Ficción (donde sigue su cuarta temporada), en USA preparan un piloto para hacer la ‘english versión’. Si funciona, la lanzarán al estrellato.
Esta ficción basa su éxito en la improvisación de los actores y el realismo de su ambientación, que le hace ganar cotidianeidad de cara al espectador, sin necesidad de crear ambientes enlatados y hormonados que tanto le apasionan, por ejemplo, a Antena 3.
Además de contar con Alexandra Jiménez (Eva), a la que el papel le viene como un guante.
Veremos si su homóloga Liv (el casting ya ha comenzado) consigue lo mismo.

El humor no está de moda

10

10 2011

Urko Urbieta. El fiasco de Cheers pone de relieve que en España, ahora, las comedias no interesan. Y eso que muchos pensábamos que el humor, en los tiempos de crisis que vivimos, se iba a convertir en una salida para todo español medio que está en paro, en proceso de ir a la cola del SOIB, o tiene miedo de que cualquier día pase. Pero no es así. El humor en España también está en crisis.
BuenAgente no funciona; Vida Loca duró un suspiro; Las chicas oro, todo el mundo vio el estreno, y nadie el capítulo final; el programa de Corbacho, Palomitas, 0 patatero; y Plaza España tampoco ha convencido. Las únicas series de humor que funcionan (y muy bien) en la actualidad son Los misterios de Laura, gracias a su mezcla de humor y misterio; y La que se avecina, que cada temporada logra sorprender.
Parece ser que la gente solo quiere ver dramas o aventuras de época (Águila roja, Hispania, o Tierra de lobos) que, bien es verdad que, sin ser maravillas, no están nada mal. Ya no son los tiempos gloriosos de Los Serrano, 7 vidas, o Aquí no hay quien viva. Y eso pasa, por un solo motivo, hacer humor es muy, muy difícil y los últimos estrenos han sido muy, muy malos.

Un cierre anunciado

10

10 2011

Gemma Marchena. Si es que se veía venir. La versión cañí de Cheers dejará de grabarse y emitirse. Quedan seis capítulos ya grabados que Telecinco ha preferido guardarse, no sé si por vergüenza. Ni plagiando la serie original han sido capaces de hacer un producto digno. Lo más fácil es echar la culpa al guionista, pero conozco a un puñado de ellos y todos tienen buen gusto, les gustan las buenas series y son ocurrentes. A nadie con menos de cuarenta años se le ocurriría el fácil recurso de meter a una moza que haga un striptease en el bar de Cheers, algo tan trillado que nos remonta a las películas del destape. Precisamente en la Fotogramas de este mes el columnista Ramón Colom ahonda en la crisis de la serie nacional. El guionista tiene una idea, muchas veces buena. Hasta que llega un analista de una cadena y empieza a descafeinar la serie para que sea del gusto de toda la familia, según su criterio. Luego están los productores y el director y los directivos de la cadena que, te guste o no, tienen que meter un niño, un perro y un abuelo en la serie. Sea como sea. Y aparece alguien que dice: ¿Y por qué no hacemos un remake de… Doctor en Alaska? Y ahí es cuando el guionista no reconoce a su hijo y reniega de él. Pero claro, hay que comer y así tenemos la tele que padecemos.

Por la borda

07

10 2011

Javier J. Díaz. Puede parecer que es fácilmente recurrente hablar de El Barco otra vez pero la situación lo requiere. La sarta de tonterías que suceden dentro de ese bote escuela de gatas en celo y machitos hormonados hasta en la punta de los pies está tomando un cariz demasiado disparatado para ser considerado como algo serio digno de ver.
Antena 3 ha fusionado todos los líos que sucedían en Física o Química y los ha mezclado con todas las cosas absurdas que sucedían en El internado. Cuando por fin el mundo se había librado de estas dos series, se inventan esta otra, que parece que va a tener para rato.
Para colmo de males, el niño grande de Verano Azul no para de poner la cara de “Chanquete ha muerto” y encima tiene a Belén Rueda que le da la réplica: no para de interpretar el mismo papel desde que le dieron el Goya por Mar Adentro. Menudo agobio de barco. Y encima Mario Casas, que se olvidó de desarrollar sus músculos faciales. Y lo peor es que dice que es actor. Lo mejor sería tirarse por la borda.