Entrada etiquetada ‘televisión’

Emisiones retrógradas

28

12 2016

Iris Luque. La Navidad es una de las épocas en las que más vemos la televisión. Pero hay veces que es mejor apagar la caja tonta. Mientras estoy redactando este artículo, en mi casa están viendo la mítica película ‘Siete novias para siete hermanos’, largometraje del año 1954 y cuya trama es una historia machista desde el inicio hasta el final. Para los que no hayan tenido la oportunidad de ver este clásico, los protagonistas son siete hermanos que viven en la montaña. El mayor de ellos decide bajar al pueblo para, entre otras cosas, encontrar a una mujer que limpie y guise para él y sus siete hermanos. Al ver la situación, los seis hermanos deciden raptar a seis muchachas del pueblo para casarse con ellas. Aunque haga 62 años que se estrenó, la emisión de este tipo de películas sostiene el estigma machista que sigue pesando en la sociedad actual. Se ofrece la imagen de que las mujeres son (somos) meros objetos a disposición de los hombres, y con la obligación de pedir permiso a sus progenitores para casarse con los hombres que les han secuestrado. Son clásicos, sí, pero ¿qué tipo de contenidos estamos emitiendo en horario infantil? Espero que las actitudes de los protagonistas no calen en la conciencia de la gente más influenciable de nuestra época: los niños y los jóvenes.

Enamorarse en televisión

11

11 2016

Alfons Martí. Si hay un género curioso en el panorama televisivo es el de programas de emparejamientos, enamoramientos en directo y ligues organizados por la tele.
Hubo un tiempo en el que los programas eran o bien ficciones creativas o bien política realista y se suponía que la organización o la política no se entrometía en la vida privada de las personas. Ahora, incluso las inclinaciones personales del corazón son organizados por técnicos o la tele. Ya no se distingue lo público de lo personal, ni lo real de lo ficticio, pues la gran pregunta es si los concursantes se enamoran de verdad o están siguiendo un guión de teatro televisado. Los programas recurren a viejos tópicos como las declaraciones o los granjeros buscando fundar familia, dando lugar a grotescas situaciones.  También se teatraliza y televisa lo que en la vida real está en crisis. En un mundo donde la espontaneidad y desinterés de la amistad y el amor están decayendo, estos programas ofrecen la ilusión de enamorarse. Y no en vano un mago de la seducción como Sobera es quien cosecha más éxito. Los programas recurren a especialistas y guaperas famosos en general para asesorar a los concursantes en su búsqueda de la pareja y luchan, según normas oficiales, como un concursante de Operación Triunfo lo haría para lograr hacerse con el favor del público.

Webseries

01

08 2016

Emili Gené. La televisión sigue siendo el medio. En audiencia y en capacidad de generar un estado de opinión. Pero junto a la cultura ‘mainstream’, nuestros tiempos postmodernos de consumo hiperindividualista abren más y más nichos alternativos. Hay series más allá de ‘Juegos de tronos’. Series nórdicas, por ejemplo, pero también series que se saltan el peaje de las productoras y cademas televisivas, y optan por emitir a través de la red. Webseries. Algunas ya son míticas, cono las españolas ‘Enjuto Mojamuto’, ‘Cálico Electrónico’, ‘Malviviendo’ o ‘Con pelos en la lengua’. Hace unos meses el cómico norteamericano Louis C.K. colgó en Internet su nueva serie, una sitcom coral titulada ‘Horace and Pete’, que a muchos seriéfilos les evocará el ambiente y los diálogos de ‘Cheers’. Por ahora solo cuenta con una temporada, veremos si se concreta la segunda con la que ha flirteado Louis en diversas entrevistas. He empezado a verla, pero me quedo con ‘Louie’, aquella serie irrepetible e incomparable, fragmentos políticamente muy incorrectos de la vida cotidiana contada en tono tan gamberro como tierno. Grande, Louie.

La televisión en verano

13

07 2016

Nacho Jiménez. No hay nada más aburrido que la televisión en estos meses de calor. Con algunas excepciones, las cadenas de televisión aprovechan el verano para colocar en la parrilla productos que tienen guardados en un cajón sin grandes expectativas. Si bien es cierto que, a veces, algunos de estos productos han despuntado y fueron éxitos arrolladores, como el caso de El chiringuito de Pepe, con Santi Millán, que luego Telecinco destruyó mareando a los espectadores con cambios de día y de hora, una pena, sí. También es el momento de probar suerte con ficciones USA, sobre todo dirigidas a un público joven, como Arrow o The Flash, o Embrujadas o Buffy, cazavampiros en su momento. Las cadenas no se han enterado aún que el sector joven no ve la tele en la tele, la era digital es ajena para muchos, o eso parece. Mientras tanto, Telecinco culminó ayer la presente edición de Supervivientes, –cuando lean estas líneas ya se conocerá el ganador, título que seguro estará entre Mila Ximénez y Yola Berrocal, quin cuadro–, y todo apunta a que este año no tendrán reality veraniego –Campamento de verano y Pasaporte a la isla fueron verdaderos esperpentos, así que mejor–. Siempre nos quedarán las plataformas digitales…

La verdad sobre ‘Love’

26

02 2016

Jennifer Munar. Las formas de consumir televisión cambian y es por eso que hoy les puedo hablar de la primera temporada de una serie que se estrenó el pasado viernes. La plataforma online Netflix puso a disposición de todos sus usuarios Love, la nueva serie de Judd Appatow (cocreador de Girls y genio tras una de las mejores series teen de la historia, Freaks and Geeks). La ficción sigue las vidas de Gus, un profesor de niños actores en una serie de éxito al que su novia deja plantado tras colocarle el estigma de «chico bueno», y Mickey, una adicta al alcohol y las drogas cuya vida es un completo desastre. El azar hará que los dos personajes se encuentren en un supermercado y entablen una extraña amistad, que les llevará a vivir situaciones de lo más absurdas, aunque no por ello menos realistas. Love prometía grandeza y se queda en corrección, aunque quizá uno de sus mayores errores sea no saber aprovechar la química entre los dos protagonistas ofreciendo demasiados episodios en los que no comparten ni una sola escena. Se deja ver, pero servidora esperaba bastante más de una serie salida de la mente de un creador tan atrevido como Judd Appatow.

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De lo bueno, lo mejor

28

12 2015

Urko Urbieta. Termina el año y es el momento para repasar los mejores programas, especiales y series del año. En esta columna de hoy solo destacamos de lo bueno, lo mejor. Empecemos por la ficción porque hemos tenido verdaderas sorpresas seriéfilas. Sin duda, una de las mejores series del año ha sido El ministerio del tiempo. Técnicamente impecable y con un reparto excelente – ese regalo que le han hecho los guionistas a Nacho Fresneda con su Alonso de Entrerríos–, la serie de La 1 es un salto al vacío con final feliz de Javier Olivares, responsable de Isabel. No hay que olvidar la adrenalítica Vis a vis, de A3, que este año se han llevado un merecido Premio Ondas a la mejor interpretación para su reparto de caras femeninas muy poco conocidas. Y, por supuesto, ‘mi niña bonita’: Allí abajo. La comedia de A3 se ha convertido en mi ‘lugar feliz’ de la televisión gracias a su galería de personajes. Guste o no, En la tuya o en la mía se ha convertido en el programa revelación de la temporada, y aunque tenga mis problemas con Bertín Osborne, es un espacio de calidad. Al igual que la cobertura informativa de laSexta la noche de las elecciones autonómicas, que dio mil vueltas al de la televisión pública; o ese imprescindible programa de Salvados, con Pablo Iglesias y Albert Rivera frente a frente. Sin duda, un año de calidad.

Sexo gay en ‘prime time’

16

12 2015

Nacho Jiménez. Las tramas de Gran Hermano parecían estar ya agotadas. Después de dieciséis ediciones, parece que ya nada nuevo puede aportar este longevo reality de Telecinco. Ahora, la primera pareja gay de la historia del concurso es ya un hecho y la polémica está servida. Hasta los diarios nacionales (y serios) se han hecho eco del romance entre Han, el chino de Granada, y Aritz, el rudo hipster vasco que se negaba a abrir su corazón. La ‘chicha’ está en que este último ha vivido en la casa de Guadalix de la Sierra su despertar sexual. Gran Hermano no es un concurso que goce de buena popularidad. Normalmente, está calificado como telebasura y la mayoría de las personas (incluso muchas que están enganchadas como si no hubiera un mañana) niegan verlo. Pero ahí están esos tres millones de audiencia cada semana. Lejos, eso sí, de los nueve millones que alcanzó en sus dos primeras ediciones. Olvidado ya el llamado ‘experimento sociológico’, Gran Hermano es un programa de entretenimiento que despierta el interés de los espectadores desde el año 2000. Y habrá nueva edición, en 2016, y GH:VIP llegará en enero. El formato sigue vivo.

Para corazones adolescentes

20

08 2015

Nadie discutirá que MTV es la cadena que más directamente habla a los adolescentes de todo el mundo. La que empezó como una cadena musical ha ido evolucionando con el paso de los años hacia una perfecta maquinaria de contenido teen. Con el comienzo de la nueva temporada televisiva regresan a la parrilla dos de sus series de mayor éxito y calidad en la actualidad: Las farsantes (Faking it) y La chica invisible (Awkward). La primera es una propuesta reciente, con la que la cadena ha querido abordar la homosexualidad en la adolescencia desde la comedia. La segunda, que estrenará pronto su última temporada, es una de las veteranas de MTV, y quizá uno de los retratos más fidedignos de la adolescencia que se pueden encontrar ahora mismo en la televisión. La juventud que busque emociones fuertes también puede encontrarlas en este canal, con la reciente Scream y sus cada vez más escabrosas muertes. Los que sean más partidarios del género fantástico también tienen su porción de pastel, de la mano de las locuras que suceden semanalmente en Teen Wolf. Risas, llantos, asesinatos y licantropía tienen un solo denominador común: los pasillos del instituto.

Septiembre, te necesito

19

08 2015

Cuento los días para que llegue septiembre, que me encanta y me chifla. Primero, porque es el mes en el que cumplo años; segundo, porque para mí significa vacaciones, y, sobre todo, porque llega la nueva temporada televisiva. Es como si todo comenzase de nuevo, como un Año Nuevo particular, más entretenido y menos estresante, eso seguro (y sin esos quilillos de más). Qué sería de todos nosotros sin las mañanas con las espléndidas Ana Rosa o Susana Griso (modo ironía on); de las recetas diarias de Arguiñano;de las discusiones y líos entre los ‘canis’ y las ‘chonis’ de Mujeres y hombres y viceversa… No, esperen un momento. Demasiada ironía. En septiembre llega lo mejor de nuestra televisión: las series, los informativos, los reportajes y documentales…, en definitiva, tele con ‘chicha’, y no esos rellenos sin alma que pululan por la parrilla cuando el calor más azota. Precisamente, Mediaset presentó ayer su programación de otoño y sus estrellas siguen intactas. Sin duda, los fans de los realities gozarán de lo lindo, puesto que Gran Hermano 16 y Adán y Eva están a la vuelta de la esquina. ¿Qué más nos deparará septiembre? Lo sabremos en doce días. Hasta entonces, mejor el sol y la playa, no lo duden.

‘Generous world’

18

08 2015

Han visto el anuncio de Coca-Cola de este verano? No pretendo promocionar la marca pero es un spot de los que merecen la pena. Se mezclan los conceptos de generosidad, felicidad y humor de manera bastante hábil a la vez que se intenta convencer al espectador de que los malos tragos saben mejor si se saborea la famosa bebida. Una botella de Coca-Cola va pasando por las manos de personajes de lo más variopinto: desde una monja a la que se le avería su coche ‘vintage’ a un náufrago que llega exhausto y sediento a una playa, pero que renuncia a la botella para entregársela al dueño del chiringuito, a quien un meteorito recién caído del cielo le acaba de destrozar el negocio. ‘Generous world’ –así se llama el spot– acaba con un interrogante pues una sombra misteriosa se proyecta sobre la persona que en ese momento tiene la botella en la mano. El mensaje es que la Coca-Cola es portadora de felicidad y que los momentos felices saben mejor cuando se comparten: sí, es cierto, persuasión típica del lenguaje publicitario que apela a los sentimientos del receptor para que éste acabe consumiendo el producto. Con todo, el anuncio me parece genial.