Entrada etiquetada ‘tenis’

Djokovic

04

11 2013

Emili Gené. TVE se perdió en China, y también el resto de cadenas: política incomprensible cuando se trata de seguir al mejor deportista español de todos los tiempos. Pero re ha reencontrado con el manacorí en París y hemos podido seguir la defensa del número uno mundial hasta que Ferrer lo ha dejado sin argumentos en la semifinal del sábado. Me ha gustado la realización del torneo. Sobria y eficaz, atenta a todos los detalles del juego y con rápidos paneos para retratar gestos y rostros entre el público. Variedad de cámaras estáticas, combinadas con grúas. Ojo de halcón para resolver visualmente puntos conflictivos. Repeticiones, las justas. Espectáculo completo, incluida la pista a oscuras en las pausas iluminados solo los dos tenistas. Y una narración al servicio del juego, con Conchita Martínez reciclada en speaker. El deporte, espejo donde las sociedad todavía puede mirarse con dignidad. La final del domingo: Ferrer devuelve una bola increíble, y el serbio le aplaude tras perder el punto. Saber perder, esta lección imposible que sin embargo se da a veces en el deporte. Claro que al final Djokovic ganó set y partido.

Ojo de águila

28

11 2011

Emili Gené. He estado viendo la Copa Masters a ratos perdidos y ha vuelto a maravillarme la precisión con que los jueces de línea (¿se llaman así?) cantan las pelotas. Eso sí son ojeadores.
Creo que, al menos de cuantas jugadas dudosas reclamadas por el tenista de turno, habían acertado al 100%. A veces en bolas relativamente claras pero en la mayoría de casos su acierto se medía en centímetros. Tan es así que su vista puede acabar siendo más fiable que la de la máquina. Si la infraestructura informática instalada en la pista tiene  ojo de halcón, la de estos turbo inspectores supera la del águila real. Como aquellos viejos tenderos que repasaban a mano las cuentas que habían hecho con la calculadora. Todo un triunfo de la biología sobre la mecánica, toda una lección humanista en esta época digital que arrincona las cualidades de toda la vida: resulta que la concentración obra milagros y que el perfeccionismo no es un defecto innato. Si ellos pueden ver mejor que uno cualquiera de nosotros, entonces es que podemos entrenar los sentidos.
La recompensa del esfuerzo.