Entrada etiquetada ‘True Blood’

Sangre coagulada

16

08 2014

Pau Ensenyat. True Blood, conocida en España como Sangre fresca, será recordada por sus seguidores como la mejor serie mala de la historia. Desde el abandono de su creador, Alan Ball, ha entrado en una evidente decadencia, pero aun así, sigue teniendo algo que no nos permite dejarla. La historia se desarrolla en un mundo donde los vampiros campan libremente y los sobrenaturales son una plaga. Ubicado en Bon Temps, una ficticia población sureña, critica ferozmente a su población cerrada y conservadora mediante el humor negro, añadiendo litros de sangre, violencia y sexo a lo bestia. Una indudable sátira, comedia excelente y pura parodia en sí misma, la fórmula hasta aquí funcionaba. Ahora, básicamente, todo se ha reducido a historias repetitivas, mucho pasteleo y guiones poco trabajados, con un grupo de personajes inflexibles y redundantes. Su histérica protagonista, Sookie Stackhouse, es irritante hasta la médula y cada escena suya resulta sobreactuada. Ahora, se emite la última temporada y no me la voy a perder, porque esta serie fue una vez irreverente, gamberra e inteligente. Porque en plena fiebre Crepúsculo, no fue difícil ganarse a cierta audiencia. Y esa audiencia, sucia y fiel desde la primera temporada, mantendrá su culo en el asiento y aguantará hasta el final.

Reinventarse o morir

20

06 2012

Nacho Jiménez. Si hay una serie que sabe reinvetarse a sí misma, y con éxito, es True Blood. El estreno en Estados Unidos de la quinta temporada, no sólo ha batido récord de audiencia, con casi 5 millones de seguidores, sino que ha supuesto un antes y un después en la trayectoria de la producción. De hecho, da la impresión, por el ambiente y la atmósfera de sus dos primeros episodios, que se trata del final de la serie, o al menos de una época. Resulta que (cuidado, spoilers ‘al canto’), el malo malísimo de la tercera temporada, Russell, ha regresado de la tumba en la que lleva más de dos años. Recuperar al villano más cruel y recordado por los fans es otro de los aciertos de esta serie que no da puntada sin hilo, no le importa dar saltos en el tiempo o, simplemente, plantea sin esperarlo giros argumentales inesperados que uno se come con patatas, y muy a gusto. El ritmo, muy ágil, es imposible que aburra incluso al más perezoso. Ya nadie duda de la calidad de True Blood, la única serie, en mi opinión, que no sólo no va cuesta abajo a medida que pasan las temporadas, sino que mejora. Déjese morder por estos vampiros, es un dolor es muy placentero, se lo digo yo.

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